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La Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén (CALF) salió al cruce de las declaraciones del embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, luego de que trascendiera que el Gobierno norteamericano evalúa restringir o revocar las visas de ingreso a integrantes de su conducción si la entidad concreta acuerdos tecnológicos con la empresa china Huawei.
El conflicto, revelado por el diario Clarín, se originó en las negociaciones que mantenía la cooperativa para desarrollar un centro regional de datos (data center) y adquirir equipamiento de Huawei, compañía que Washington considera un riesgo para su seguridad nacional por sus presuntos vínculos con el Estado y las Fuerzas Armadas de China.
Según la publicación, la eventual medida alcanzaría a 18 directivos de CALF, entre ellos miembros del Consejo de Administración y de la sindicatura.
“Recibimos un mensaje de WhatsApp sobre visas”
En un extenso comunicado, el Consejo de Administración de la cooperativa sostuvo que jamás recibió objeciones técnicas respecto de sus proyectos y cuestionó que las advertencias hayan llegado por canales informales.
“Pedimos por escrito que esa preocupación se nos formulara con fundamento técnico. A la fecha no hemos recibido ninguna objeción técnica. Lo que recibimos fue un mensaje de WhatsApp sobre visas“, señalaron.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por CALF, el 12 de julio un gerente comenzó a recibir mensajes en los que se hacía referencia a una política del Gobierno estadounidense que restringiría visas a directivos vinculados con la expansión de Huawei en Argentina. Además, se consultaba si era posible cancelar la iniciativa impulsada por la cooperativa y se anticipaban gestiones ante autoridades provinciales.
Tras ese episodio, la entidad informó que elevó una nota formal el 29 de julio al embajador Lamelas, con copia a la Cancillería argentina, para solicitar precisiones sobre si esas comunicaciones representaban una posición oficial y si existían cuestionamientos técnicos concretos sobre sus proyectos.
Posteriormente, el 5 de agosto, también pidió formalmente al Ministerio de Relaciones Exteriores que realizara las gestiones diplomáticas correspondientes.
La cooperativa afirmó que respeta plenamente el derecho soberano de Estados Unidos a definir su política migratoria, aunque consideró inadmisible que esa potestad se utilice como mecanismo de presión sobre una institución argentina.
“Una cosa es que un Estado decida sobre sus visas; otra es que esa posibilidad se invoque por un canal informal, junto con la pregunta de si puede cancelarse un proyecto que solo compete a los órganos de gobierno de una cooperativa argentina“, expresó.
Además, remarcó que las decisiones comerciales se toman exclusivamente dentro de los órganos de conducción de CALF y que ningún trabajador será responsabilizado individualmente por resoluciones institucionales.
En otro de los puntos del comunicado, CALF buscó despejar las versiones sobre una supuesta dependencia tecnológica de China.
La cooperativa explicó que su infraestructura es multiproveedor y que combina equipamiento de distintas empresas internacionales. Indicó que utiliza electrónica de red de Huawei, pero también servidores Hewlett Packard Enterprise (HPE), equipos de energía APC y Eaton, sistemas UPS de ABB y routers y switches MikroTik.
Según precisó, la incorporación de Huawei respondió exclusivamente a criterios de calidad, precio y financiamiento, y aseguró que continuará evaluando ofertas de proveedores estadounidenses, europeos y asiáticos bajo esos mismos parámetros.
El contexto del conflicto
CALF también sostuvo que la tecnología de Huawei está ampliamente instalada en empresas de telecomunicaciones, distribuidoras eléctricas y compañías de datos de Argentina, por lo que consideró llamativo que las advertencias se dirigieran únicamente a esa cooperativa.
Finalmente, la entidad ratificó que continuará adelante con todos sus proyectos, entre ellos el despliegue de Calfibra, su servicio de fibra óptica, que ya cuenta con alrededor de 9.000 clientes y mantiene un promedio de 1.200 nuevas conexiones mensuales.
“Compramos tecnología para dar un mejor servicio a los neuquinos, no para tomar partido en una disputa entre potencias“, concluyó el Consejo de Administración.
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