El argentino Francisco Cerúndolo perdió con Holguer Rune en un partido para el infarto que terminó 7-6, 3-6, 6-4, 1-6, 7-7 y se despidió del Roland Garros.
Argentina todavía tiene como representante a Tomás Etcheverry, que se medirá frente al japonés Yoshihito Nishioka (27°) en el Court Suzanne Lenglen a partir de las 15 horas.
El partido
La primera manga comenzó con un fuerte inicio por parte del europeo con un quiebre temprano que le dio la ventaja de 4-1. Lejos de bajar los brazos, Francisco mantuvo su saque y logró el break en el momento justo para lograr la paridad de 5-5. Además peleó el undécimo game del encuentro hasta llevarlo al deuce, pero el danés estuvo firme para mantener su servicio. Cerúndolo hizo lo propio y forzó el desempate en el capítulo inicial. El oriundo de Dinamarca sacó a relucir toda su potencia y se llevó el desempate por 7-3.
Para el segundo set, los protagonistas bajaron la intensidad y el platense aprovechó el momento de distracción de su oponente para forzar el break en el tercer juego para estirar la ventaja a 4-1. Fran se concentró en cuidar su saque a toda costa y pudo cerrar la manga por 6-3 en 38 minutos. Las cinco doble faltas de Rune fueron fundamentales en la desestabilización del danés en un momento clave del partido.

En el tercer capítulo la polémica se adueñó del encuentro en el cuarto juego cuando Cerúndolo habló en medio de una jugada pero la pelota ya había picado dos veces. El umpire no visualizó el segundo bote y le otorgó el punto a Holger generando el enojo del argentino. Luego de una breve discusión, el duelo se reanudó y el platense perdió su servicio en el siguiente intento. Francisco sacó toda su actitud y recuperó el quiebre en el séptimo para estampar el 4-3. Sin embargo, Rune se hizo fuerte en el décimo y se llevó la manga por 6-4 en 47 minutos.
En la cuarta manga el nacido en La Plata salió en búsqueda de la igualdad y ya en el primer game consiguió el quiebre. Cerúndolo siguió presionando, inclinó la cancha a su favor y logró romper el servicio del danés otra vez para estampar rápidamente el 3-0. El europeo cedió totalmente el set y en un instante cerró el 6-1.
Para la definición, ambos cuidaron mucho su saque hasta la recta final del encuentro. En el octavo juego, Francisco contó con tres oportunidades de quiebre pero no pudo aprovecharlos y el duelo marcó el 4-4 a las tres horas y media. Rune se hizo fuerte luego de salvar su servicio y logró el break en un momento clave para quedar muy cerca de cerrar el partido. Pero Cerúndolo no bajó los brazos en ningún momento, batalló en décimo para regresar la igualdad y todo se definió en el super tie-break.
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