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El caso del santacruceño Adriel Santiago Caminos Ortega, el cocinero de 27 años oriundo de Puerto San Julián acusado de torturar y matar al menos a 16 gatos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sumó nuevas y estremecedoras revelaciones.

Según trascendió en el marco de la investigación, el acusado también habría monetizado videos vinculados al maltrato animal en la Deep Web. A esto se agregan declaraciones de personas que aseguraron haberlo visto repartir “croquetas de carne muy condimentadas” en parroquias y entre personas en situación de vulnerabilidad.

“Siempre llegaba con croquetas de carne muy condimentadas y las repartía”, señalaron algunos de los testigos que aportaron información a la causa y que ahora son parte de las actuaciones que analizan los investigadores.

En diálogo con Radio Rivadavia, en el programa de Baby Etchecopar, el letrado aseguró que el acusado “es una persona muy oscura, narcisista, maquiavélica, sádica que disfrutaba de torturar y matar animales”.

La causa investiga al joven santacruceño por múltiples hechos de maltrato animal ocurridos luego de contactar refugios y rescatistas para adoptar gatos bajo una falsa identidad de proteccionista.

“Se hacía pasar por rescatista”

Según explicó Morocco, Caminos Ortega lograba convencer a organizaciones y particulares mediante un discurso persuasivo para obtener la guarda de los animales.

“Se hacía pasar por proteccionista, pedía animales a los refugios porque se presentaba con un discurso muy persuasivo. Pocas horas después del encuentro, los animales morían en circunstancias sumamente sospechosas”, afirmó.

Este sábado, hubo una movilización en el obelisco.

De acuerdo con la querella, ya son al menos 16 las muertes de animales que estarían vinculadas al acusado. El abogado sostuvo además que una psicóloga de parte analizó conversaciones mantenidas entre el imputado y rescatistas, lo que habría permitido establecer un perfil compatible con conductas psicopáticas.

“Es un psicópata y perverso. Disfrutaba de quebrar la psique de las rescatistas”, remarcó Morocco.

El estremecedor relato sobre un niño y un gato

Uno de los episodios más graves mencionados por el querellante involucra a un menor de edad que habría quedado al cuidado del acusado durante enero de este año.

Según detalló, la madre del niño conoció al imputado en una iglesia y lo contrató como niñero. En el departamento había un gato llamado Charlie, de nueve meses.

Elgunos de los gatos que les dieron en adopción.

“La madre del menor dejó al niño al cuidado de este hombre. Él aprovechó para torturar al animal en presencia del niño; lo metió en bolsas y lo golpeó. Lo llevó al balcón, lo aplastó con la puerta y lo arrojó allí. El gato falleció con un cuadro de asfixia y una saturación del 74%”, relató el abogado.

Morocco agregó que el menor intentó intervenir para salvar a la mascota familiar, pero el acusado lo habría amenazado y agredido físicamente.

“El nene trató de salvarlo. El hombre lo pellizcó para que no intercediera y le dijo que si volvía a interferir, lo volvería a hacer”, sostuvo.

“Debe ser un caso paradigmático”

Respecto a la situación judicial del santacruceño, el abogado explicó que actualmente se encuentra imputado y bajo investigación, aunque señaló que la causa presenta dificultades debido a los distintos domicilios que habría utilizado desde el inicio del expediente.

“Seguimos sus pasos y desde la querella vamos a buscar una pena de prisión efectiva por la cantidad de hechos”, indicó.

En paralelo, organizaciones proteccionistas realizaron este sábado una movilización en el Obelisco porteño para reclamar penas más duras contra el maltrato animal y exigir una reforma de la legislación vigente.

“Debe ser un caso paradigmático para que entendamos que son necesarias penas más duras contra el maltrato animal. Nuestra ley tiene 72 años y es el doble de grave hurtar un sanguche en un mercado que torturar a un animal”, cuestionó Morocco.

Asimismo, pidió que el Congreso avance con proyectos de reforma como la denominada Ley Sintientes.

“Actualmente, los animales son considerados cosas y, como mínimo, tienen derecho a no ser víctimas de maltrato animal”, concluyó el letrado.

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