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La Cámara de Acusación de Córdoba confirmó la elevación a juicio de un joven que utilizó inteligencia artificial para colocar los rostros de compañeras de colegio en cuerpos desnudos y publicar esas imágenes en una página para adultos. El tribunal entendió que la conducta configura el delito de lesiones graves calificadas por mediar violencia de género.

La resolución señaló que las publicaciones identificaban a las víctimas con nombre y apellido. Además, el imputado añadió enlaces directos a los perfiles de Instagram de las estudiantes, lo que generó numerosas solicitudes de contacto y visitas de desconocidos a sus redes sociales.

Daño psíquico como lesión penal

El tribunal, integrado por los camaristas Patricia Alejandra Farías, Maximiliano Octavio Davies y Carlos Alberto Salazar, sostuvo que el daño psicológico constituye una lesión según el Código Penal, aun sin daño físico asociado.

Las víctimas son menores de edad y se encuentran en una situación especial de vulnerabilidad como personas en formación. La camarista Farías, autora del voto, remarcó que los trastornos de ansiedad persistentes, el estrés postraumático, los trastornos adaptativos y el aislamiento social deben considerarse graves.

Exposición sexual y violencia simbólica

Los magistrados indicaron que, aunque las imágenes resultaron manipuladas, implicaron una exposición sexual pública y reiterada en el entorno digital. Destacaron que la multiplicidad de visualizaciones amplificó el daño y configuró violencia simbólica.

El fallo también señaló que el caso encuadra dentro de la violencia digital, ya que el ataque se concretó en el espacio virtual mediante mensajes estereotipados que impactan en representaciones sociales atravesadas por una cultura patriarcal. El tribunal aclaró que no se requiere un vínculo interpersonal directo entre agresor y víctimas para que exista este tipo de violencia.

Riesgos crecientes en entornos digitales

Los jueces advirtieron sobre la proliferación de conductas delictivas que utilizan medios informáticos y redes sociales, especialmente aquellas que tienen como víctimas a mujeres. Según indicaron, estos espacios se convirtieron en ámbitos de alta vulnerabilidad para la privacidad y en escenarios propicios para ataques de diversa naturaleza.

La causa se tramita bajo la carátula “C., J. M. p.s.a. Lesiones graves calificadas reiteradas” y la decisión se dictó el 16 de marzo de 2026. El proceso judicial avanzará ahora hacia el juicio, donde se determinará la responsabilidad penal del acusado.

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