La música argentina perdió este viernes a una de sus figuras más influyentes. Carlos Alberto Solari, conocido popularmente como el Indio Solari, murió a los 77 años en su domicilio de Parque Leloir, partido bonaerense de Ituzaingó.

La noticia fue confirmada por fuentes judiciales y rápidamente generó repercusiones en todo el país. El exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota atravesaba desde hace años un cuadro de Parkinson, enfermedad que él mismo había dado a conocer públicamente en 2016.

Skay, Walter Sidotti, Indio Solari, Semilla Bucciarelli y Sergio Dawi, la formación clásica de Los Redondos.

La confirmación del fallecimiento fue realizada por la Unidad Funcional de Instrucción N° 2 de Ituzaingó. De acuerdo con la información conocida hasta el momento, el músico murió en su domicilio y se realizarán los procedimientos de rigor para determinar formalmente la causa del deceso. La familia no había emitido un comunicado oficial durante las primeras horas posteriores a conocerse la noticia.

La muerte de Solari pone fin a una trayectoria artística de más de cinco décadas, durante la cual se convirtió en una de las voces más influyentes de la música popular argentina. Su figura estuvo ligada primero a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y posteriormente a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, proyectos que marcaron a varias generaciones de seguidores.

La noticia que sacudió al rock

La información comenzó a circular durante la mañana de este viernes y rápidamente generó repercusiones en medios de comunicación, artistas, periodistas y seguidores de todo el país.

Según trascendió, Solari falleció en su vivienda de Parque Leloir, donde residía desde hacía años. La fiscalía dispuso la realización de una autopsia para establecer las causas precisas de la muerte, en un contexto marcado por el deterioro de su salud producto del Parkinson que había hecho público en 2016.

El cantante había mantenido siempre una relación distante con los medios tradicionales. Esa característica contribuyó a construir una figura singular dentro de la cultura argentina, donde cada aparición pública era seguida con atención por miles de personas.

Su última intervención pública ocurrió hace pocas semanas, cuando recibió el Doctorado Honoris Causa otorgado por la Universidad de Buenos Aires. Debido a cuestiones de salud no pudo asistir personalmente al acto y envió un mensaje grabado en video para agradecer la distinción.

De La Plata al nacimiento de Los Redondos

La historia artística del Indio Solari comenzó a tomar forma en la década de 1970.

Skay, Walter Sidotti, Indio Solari, Semilla Bucciarelli y Sergio Dawi, la formación clásica de Los Redondos.

Nacido el 17 de enero de 1949 en la provincia de Entre Ríos, pasó parte de su infancia y adolescencia en la ciudad de La Plata. Allí desarrolló intereses vinculados a la literatura, las artes plásticas y la música, mientras comenzaba a construir una mirada propia sobre la realidad social y cultural argentina.

A mediados de los años setenta conoció a Eduardo “Skay” Beilinson. Juntos formarían el núcleo creativo que daría origen a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, banda fundada en La Plata y convertida con el tiempo en uno de los fenómenos musicales más importantes de la historia del país.

El grupo comenzó a desarrollar una propuesta artística independiente, alejada de los circuitos comerciales tradicionales. Esa estrategia se transformó en una marca distintiva.

Durante años, Los Redonditos de Ricota evitaron las grandes campañas promocionales, las apariciones televisivas frecuentes y las estructuras habituales de la industria musical. La relación con el público se construyó a través de recitales, discos y una identidad propia que terminó consolidándose en todo el territorio argentino.

Los discos que marcaron una época

Entre 1985 y 2000, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota publicó una serie de trabajos que se transformaron en referencias del rock argentino.

La discografía incluye:

  • Gulp! (1985)
  • Oktubre (1986)
  • Un baión para el ojo idiota (1988)
  • ¡Bang! ¡Bang!… Estás liquidado (1989)
  • La mosca y la sopa (1991)
  • Lobo suelto, cordero atado (1993)
  • Luzbelito (1996)
  • Último bondi a Finisterre (1998)
  • Momo Sampler (2000)

Canciones como “Ji Ji Ji”, “Juguetes Perdidos”, “Un poco de amor francés”, “Motorpsico”, “Nuestro amo juega al esclavo”, “Preso en mi ciudad” y “Todo un palo” pasaron a integrar el repertorio histórico del rock nacional.

La convocatoria de la banda fue creciendo durante los años noventa hasta convertirse en un fenómeno masivo que movilizaba a miles de personas en cada presentación. Los recitales fueron conocidos popularmente como “misas ricoteras”, una denominación que acompañó a la banda hasta sus últimos años de actividad.

La separación de Los Redondos

El último recital de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se realizó el 4 de agosto de 2001 en Córdoba.

La ruptura entre Solari y Skay Beilinson marcó el final de una de las asociaciones artísticas más relevantes de la música argentina. Con el paso de los años, diferentes protagonistas explicaron que existieron desacuerdos vinculados a cuestiones artísticas, económicas y de gestión del patrimonio audiovisual del grupo.

Pese a las expectativas de los seguidores, nunca se concretó una reunión de la banda.

La etapa con Los Fundamentalistas

Después de la separación de Los Redondos, Solari inició una nueva etapa artística.

En 2004 lanzó El tesoro de los inocentes (Bingo Fuel), el primer álbum junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Más tarde llegarían Porco Rex (2007), El perfume de la tempestad (2010), Pajaritos, bravos muchachitos (2013) y El ruiseñor, el amor y la muerte (2018).

La nueva formación mantuvo la capacidad de convocatoria del cantante y permitió que continuara desarrollando una carrera propia durante más de una década.

“El Parkinson me anda pisando los talones”

Uno de los momentos más recordados de los últimos años ocurrió en marzo de 2016.

Durante un recital en Tandil, el propio Solari reveló públicamente que padecía Parkinson. Ante miles de personas, expresó una frase que rápidamente se convirtió en noticia:

“El Parkinson me anda pisando los talones”.

A partir de entonces comenzó a hablar con mayor frecuencia sobre su estado de salud y sobre las dificultades que le generaba la enfermedad.

Según relató en distintas entrevistas, el cuadro se manifestaba principalmente mediante contracturas musculares y limitaciones físicas que fueron condicionando su actividad artística.

El fenómeno social detrás de las “misas ricoteras”

Más allá de su producción musical, Carlos “Indio” Solari fue protagonista de uno de los fenómenos de convocatoria más importantes de la historia cultural argentina.

El pogo más grande del mundo: recital en Olavarría.

Durante las décadas de 1980, 1990 y 2000, los recitales de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se transformaron en encuentros multitudinarios que movilizaban seguidores desde distintos puntos del país. Aquellas presentaciones comenzaron a ser conocidas como “misas ricoteras”, una denominación que acompañó a la banda durante años.

La convocatoria de Los Redondos se caracterizó por reunir públicos de diversos sectores sociales, edades y procedencias geográficas. Las presentaciones dejaron de concentrarse exclusivamente en Buenos Aires para extenderse a estadios y predios de distintas provincias argentinas. Según distintos estudios y análisis culturales, el fenómeno ricotero trascendió el ámbito musical y pasó a formar parte de una expresión colectiva de identidad cultural.

La relación entre Solari y sus seguidores estuvo marcada por una comunicación poco convencional. A diferencia de otros artistas masivos, evitó las apariciones permanentes en televisión y redujo al mínimo las entrevistas públicas. Esa distancia contribuyó a consolidar una relación directa entre la obra y el público.

Incluso después de la separación de Los Redondos en 2001, miles de personas continuaron acompañándolo en cada una de sus presentaciones junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.

El último recital y el retiro de los escenarios

La última presentación en vivo del Indio Solari tuvo lugar el 11 de marzo de 2017 en Olavarría.

Aquel recital reunió a una multitud y quedó marcado por la muerte de dos asistentes en medio de problemas organizativos registrados fuera del escenario. Con el paso del tiempo, el propio músico reconoció el impacto emocional que tuvo aquel episodio.

La progresión del Parkinson terminó alejándolo definitivamente de las actuaciones presenciales.

En 2023 confirmó que ya no volvería a realizar conciertos en vivo. Sin embargo, siguió participando de proyectos musicales mediante grabaciones, producciones de estudio y apariciones virtuales junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.

La última aparición pública

El último gran acontecimiento público vinculado al músico ocurrió el 15 de mayo de 2026.

Ese día la Universidad de Buenos Aires le otorgó el Doctorado Honoris Causa, la máxima distinción académica de la institución.

A través de un mensaje grabado, Solari agradeció el reconocimiento y manifestó su emoción por el homenaje recibido. La ceremonia reunió a estudiantes, docentes, músicos y seguidores que celebraron la trayectoria del artista.

Aquella intervención terminó convirtiéndose en su despedida pública.

Una figura central de la cultura argentina

A lo largo de su carrera, el Indio Solari construyó una obra que trascendió el ámbito estrictamente musical.

Además de cantante y compositor, desarrolló actividades vinculadas a la literatura, las artes visuales y la producción cultural. Publicó libros, participó en proyectos experimentales y continuó grabando material incluso después de abandonar los escenarios.

Su influencia alcanzó a músicos, escritores, artistas visuales, periodistas y referentes de distintos ámbitos de la vida pública argentina.

Su mirada sobre la política argentina

A lo largo de los años, Solari expresó públicamente posiciones políticas sobre distintos temas de actualidad nacional.

En varias entrevistas sostuvo críticas al neoliberalismo y manifestó coincidencias con algunas políticas impulsadas por los gobiernos kirchneristas. También defendió la necesidad de preservar la independencia artística frente a las presiones económicas y mediáticas.

Una de sus frases más citadas fue:

“La derecha me acusa porque soy un millonario de izquierda”.

Con esa definición respondió a cuestionamientos sobre la relación entre sus posiciones ideológicas y su situación económica.

Respecto de su identidad política, el propio músico señaló en una entrevista:

“Dicen que soy K… Y sí, soy un poco kirchnerista, como soy un poco peronista y un poco comunista y un poco socialista. Lo que no soy es neoliberal”.

Durante los últimos años también expresó críticas al gobierno de Javier Milei y manifestó preocupación por las consecuencias sociales de determinadas políticas económicas.

El Indio Solari junto a Cristina Fernández de Kirchner y Virginia Mones Ruiz “Viru Solari”, pareja del artista.

Sin embargo, al mismo tiempo defendió la autonomía del arte respecto de la militancia partidaria. En una de sus últimas reflexiones públicas sostuvo que los artistas debían evitar convertir sus obras en instrumentos de propaganda política.

El final de una trayectoria de más de medio siglo

La muerte de Carlos “Indio” Solari cierra una historia iniciada hace más de 50 años en los escenarios argentinos.

Desde los primeros recitales en La Plata hasta los conciertos multitudinarios de Los Redondos y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, su voz quedó asociada a algunas de las canciones más reconocidas del rock nacional.

Falleció a los 77 años en Parque Leloir, luego de convivir durante una década con la enfermedad de Parkinson. Detrás queda una obra que atravesó distintas etapas de la música argentina y una producción artística que continuó activa prácticamente hasta el final de su vida.

EN ESTA NOTA Indio Solari

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