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A los 15 minutos del segundo tiempo, Gastón Barrientos convirtió el único gol de la tarde y le dio a Newbery tres puntos fundamentales en la recta final del torneo. Sin embargo, las imágenes de la transmisión dejaron en evidencia que el delantero se encontraba claramente adelantado al momento de la acción. El asistente Maximiliano Bastida no advirtió la posición y dio el visto bueno al árbitro Carlos Rujano, quien finalmente convalidó el tanto.

La jugada provocó el enojo de los futbolistas de la CAI y, una vez terminado el encuentro, se convirtió en el principal motivo de reclamo por parte del conjunto “Azurro”. La derrota, además, adquirió una dimensión mayor porque se produjo nuevamente ante Newbery y en un momento determinante de la competencia.

El capitán de la CAI, Alejandro Manchot, fue uno de los primeros en expresar públicamente su malestar. El experimentado defensor compartió en sus redes sociales una imagen de la polémica acción y recordó también otros episodios que, según su mirada, perjudicaron a su equipo en enfrentamientos anteriores contra el mismo rival.

“No buscamos acusar, queremos respuestas. ¿Casualidad o algo que se debería revisar? No acusamos a nadie ni hablamos de intenciones. Queremos mostrar hechos”, expresó Manchot, dejando en claro que su intención, según manifestó, no era atribuir responsabilidades sino poner sobre la mesa una serie de situaciones que considera necesario revisar.

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El duelo comodorense, que se jugó en La Madriguera, tuvo el arbitraje del bahiense Juan Ignacio Nebbietti.

“Una vez más, contra el mismo rival, nos encontramos con decisiones arbitrales que nos perjudican en jugadas determinantes del partido. Hace algún tiempo un gol con la mano, un penal inventado, dos expulsados una vez terminado el partido, hoy un gol en offside claro. Cuando esto se repite es difícil no hacerse preguntas”, continuó el capitán de la CAI.

El defensor también contempló la posibilidad de que se trate de errores propios de la tarea arbitral, aunque remarcó que la reiteración de situaciones similares merece, a su entender, una revisión. “Seguramente los árbitros también pueden equivocarse. Pero cuando los errores siempre terminan teniendo el mismo sentido y frente al mismo rival, creemos que corresponde, al menos revisarlos”, sostuvo.

El planteo de Manchot encontró eco dentro del propio plantel. José Chacón, defensor riogalleguense de la CAI, también compartió en sus redes sociales el mensaje, acompañado por imágenes de las jugadas cuestionadas. En la publicación se observa la acción del partido reciente y también el antecedente del gol con la mano que la CAI recuerda de un enfrentamiento anterior ante Newbery.

De esta manera, el reclamo dejó de ser solamente una expresión individual del capitán y fue respaldado públicamente por distintos integrantes del plantel “Azurro”, que manifestaron su indignación por lo sucedido en un partido que podía tener consecuencias importantes en la definición del campeonato.

El antecedente al que hacen referencia los jugadores corresponde a un encuentro disputado en cancha de Tiro, en el que Newbery consiguió el empate ante la CAI con un gol convertido con la mano. Aquel partido también había quedado envuelto en polémicas por un penal sancionado y por dos expulsiones producidas una vez finalizado el encuentro.

El posteo de José Chacón, defensor oriundo de Río Gallegos que juega en la CAI.

Ahora, con el gol de Barrientos en posición adelantada como nuevo capítulo, la historia vuelve a generar interrogantes en la previa de una definición cada vez más apasionante. Desde la CAI no hablan de intenciones ni acusan directamente a la terna arbitral, pero sí reclaman que las decisiones sean revisadas y que se analice la reiteración de situaciones que, desde su perspectiva, terminaron perjudicándolos frente al mismo adversario.

Newbery, mientras tanto, se queda con una victoria que puede resultar determinante en su camino hacia el campeonato. La CAI deberá procesar una derrota que duele no solamente por el resultado, sino también por la manera en que se produjo. Y una vez más, cuando la pelota dejó de rodar, el arbitraje terminó ocupando buena parte de la escena.

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