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En el marco del Council of the Americas, María Eugenia Sampalione, representante de Newmont, destacó el escenario que atraviesa la Argentina para el desarrollo de grandes inversiones mineras y puso el foco en la estabilidad macroeconómica, la seguridad jurídica y el diálogo con los gobiernos y las comunidades.
Durante el panel dedicado a la minería, Sampalione explicó que las grandes compañías internacionales no deciden sus inversiones únicamente en función de un proyecto, sino que analizan las condiciones generales de los países en los que podrían desarrollar operaciones durante varias décadas.
“Las empresas como Newmont son empresas globales que operan en distintos países. A la hora de decidir una inversión, lo que miran son las condiciones que ofrece este país”, señaló.
Previsibilidad
Uno de los principales ejes de su exposición fue la necesidad de garantizar previsibilidad para una industria cuyos proyectos tienen horizontes de 30 o 40 años.
En ese sentido, remarcó que la seguridad jurídica, la institucionalidad y la estabilidad resultan determinantes para que una compañía pueda comprometer capitales de largo plazo.
“Necesariamente necesitan esta estabilidad para decidir una inversión. Por lo cual, no competimos por proyectos, competimos por países”, sostuvo Sampalione.
La ejecutiva valoró las señales que, según planteó, comenzó a brindar la Argentina a partir del proceso de estabilización macroeconómica y consideró que los instrumentos implementados permiten generar mejores condiciones para el desarrollo de la actividad minera.
“Argentina dio muestras muy claras en ese sentido. Este plan de estabilización se ve en los números, se ve también en los instrumentos”, afirmó.
Para Sampalione, la previsibilidad adquiere especial importancia en una actividad donde las inversiones atraviesan distintas etapas, desde el desarrollo y la expansión hasta el cierre de una
Vida útil de Cerro Negro
En ese contexto, destacó la decisión de Newmont de avanzar con una inversión de USD 800 millones destinada a extender la vida útil de Cerro Negro, uno de los principales yacimientos mineros de Santa Cruz.
“Este año nosotros, viendo esta estabilidad macroeconómica, confiamos e invertimos 800 millones de dólares para extender la vida útil de la mina más allá del año 35”, confirmó.
La inversión no está vinculada solamente con el aumento de la productividad. Según explicó, también contempla mejoras en materia de seguridad, desarrollo de proveedores y capacitación de trabajadores.
“Significa también invertir en seguridad, en tener en cuenta a los proveedores locales, capacitarlos e integrarlos en esas necesidades”, detalló.
El proyecto, además, tendrá impacto directo en el empleo. Sampalione indicó que contempla la incorporación de 330 nuevos puestos de trabajo.
Proveedores santacruceños y nuevos puestos de trabajo
La ejecutiva destacó el trabajo articulado con el Gobierno de Santa Cruz para generar las condiciones necesarias para que la inversión tenga un impacto positivo en el territorio.
Según precisó, el anuncio se realizó en febrero y las obras comenzaron en marzo. En apenas tres meses, la compañía había contratado USD 96 millones con proveedores locales y ya se habían incorporado 337 nuevos operadores a la mina.
“En este sentido trabajamos en conjunto con el Gobierno”, afirmó.
Sampalione también puso en valor la necesidad de fortalecer las capacidades locales frente a una minería que requiere trabajadores especializados y una fuerte cultura de seguridad.
“Un trabajo minero requiere respeto por las normas, cuidado del otro, solidaridad”, expresó.
Santa Cruz y la extensión de la vida útil de los proyectos
La representante de Newmont sostuvo que las condiciones actuales también se reflejan en el comportamiento de otros proyectos mineros de la provincia.
“Hoy se ve que toda esa estabilidad genera en la provincia de Santa Cruz, con cinco proyectos maduros, que hoy todos estén invirtiendo en extender la vida útil de la mina”, indicó.
En ese marco, planteó que la continuidad de las inversiones requiere no solamente condiciones económicas, sino también una relación sostenida entre las empresas, los gobiernos y las comunidades donde se desarrollan los emprendimientos.
“Por eso es necesaria la estabilidad, señores gobernadores. Por eso es necesario el diálogo, por eso es necesario entender a las comunidades”, remarcó.
El desarrollo territorial como parte de la minería
Sampalione sostuvo que el impacto de un proyecto minero debe trascender los límites del yacimiento y formar parte de una estrategia de desarrollo para las localidades cercanas.
En ese sentido, consideró fundamental construir vínculos de confianza con los municipios y las comunidades que conviven durante décadas con la actividad.
“Cada una de las municipalidades, poblados, que atraviesa un yacimiento minero, se basa en esa confianza que se genera a través del diálogo”, explicó.
Para la ejecutiva, el desafío consiste en pensar cómo generar un desarrollo territorial que acompañe la vida útil de los proyectos y permita que la inversión se traduzca en oportunidades para las poblaciones cercanas.
“Estamos haciendo las cosas bien”
Sampalione también destacó la dimensión global de las decisiones que toman compañías como Newmont. Al tratarse de empresas que operan en distintos mercados, cada nuevo desembolso implica evaluar oportunidades, riesgos y condiciones a largo plazo.
En ese sentido, señaló que la Argentina comenzó a brindar señales que favorecen la llegada y permanencia de capitales.
“Cada vez que el board decide una inversión, hoy podemos decir: estamos haciendo las cosas bien”, afirmó.
La ejecutiva consideró que los indicadores macroeconómicos, el diálogo con los gobiernos y la relación con las comunidades son elementos centrales para consolidar el proceso de inversiones.
La nueva minería: capacitación, talento e innovación
Hacia el cierre de su exposición, Sampalione planteó que el futuro de la actividad minera estará marcado por la incorporación de nuevas capacidades y tecnología.
“La nueva minería que viene tiene que ver con esto: con capacitación, con talento, con inversión en innovación tecnológica”, señaló.
En ese sentido, consideró que Argentina atraviesa una oportunidad relevante para consolidar su industria minera y aprovechar el interés internacional por sus recursos.
La representante de Newmont anticipó además que la inversión de USD 800 millones anunciada para Cerro Negro no será el último desembolso de la compañía.
“Esta inversión que hicimos a principios de año va a llevar a otra muy pronto, que va a ser un hito operativo también para Cerro Negro”, adelantó.
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