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El diputado nacional Máximo Kirchner fue demorado este miércoles en la provincia de San Luis cuando viajaba hacia San Juan para participar de una serie de actividades políticas. El procedimiento se produjo durante un control de ruta ubicado en uno de los accesos a la ciudad de San Luis, cerca del límite con San Juan, donde una alerta del Anillo Digital Federal advirtió sobre un pedido de secuestro que pesaba sobre la Honda CR-V modelo 2007 que conducía el legislador.
Según informó la Policía de San Luis, el vehículo figuraba alcanzado por un requerimiento emitido por la Justicia Federal y relacionado con un expediente que involucra a Cristina Fernández de Kirchner y otros acusados, en una investigación por presunto lavado de activos vinculada con Hotesur. Por ese motivo, la camioneta quedó retenida a disposición de las autoridades mientras se verificaba la vigencia y el alcance de la medida judicial.
El relato de Máximo Kirchner
Luego del procedimiento, Máximo Kirchner difundió un comunicado en sus redes sociales en el que contó su versión de lo ocurrido y aseguró que se encontraba viajando hacia San Juan en el vehículo que utiliza habitualmente.
“Como cada vez que recorro el país, hoy me subí al auto modelo 2007 que uso habitualmente, para ir a San Juan a una serie de actividades con compañeras y compañeros”, expresó el diputado, quien remarcó que había circulado anteriormente con la misma camioneta por la Ciudad de Buenos Aires, autopistas bonaerenses y otras provincias, entre ellas La Rioja y Mar del Plata, sin haber tenido inconvenientes.
De acuerdo con su relato, durante el control los agentes le informaron que el vehículo tenía un “supuesto pedido de captura” emitido por el juez federal Julián Ercolini, con intervención de los tribunales de Comodoro Py.
“En un control de ruta en el ingreso a San Luis, me demoraron porque el auto tenía un supuesto pedido de captura del juez Ercolini de Comodoro Py”, señaló. Durante el operativo también fue sometido a un control de alcoholemia, cuyo resultado fue negativo. “También me hicieron control de alcoholemia, lo que celebro y que por supuesto dio negativo”, indicó.
“Como siempre hice, esperé a disposición de la policía provincial y de la justicia para que aclaren el entuerto”, sostuvo. Según su versión, después de casi dos horas de demora las autoridades le comunicaron que podía continuar viaje hacia San Juan.
Qué se sabe sobre el pedido de secuestro
La información difundida por la Policía de San Luis señala que la alerta se activó mediante el Anillo Digital Federal y que la Honda CR-V figuraba vinculada con un pedido de secuestro judicial. El requerimiento fue relacionado con un expediente que involucra a Cristina Fernández de Kirchner y otros acusados, en el marco de una investigación por presunto lavado de activos.
Desde el entorno de Máximo Kirchner dieron una versión diferente y señalaron que el requerimiento podría corresponder a un oficio judicial de 2019. Según indicaron, la situación debía ser verificada para determinar si la medida continuaba vigente, mientras que la camioneta permanecía retenida a disposición de la Justicia.
“No se cansan, nosotros tampoco”
Al finalizar su comunicado, Máximo Kirchner cuestionó el procedimiento y apuntó contra la Policía y la Justicia. “Mientras rematan el país, la policía, la justicia y andá a saber quiénes más siguen intentando disciplinarnos”, manifestó el diputado, quien sostuvo que el episodio forma parte de otros intentos que, según su interpretación, buscan ejercer presión sobre dirigentes políticos.
“No es la primera vez que lo intentan, no va a ser la última, no se cansan, nosotros tampoco”, agregó Kirchner en el cierre de su mensaje. El diputado tenía previsto continuar su viaje hacia San Juan, donde participaría de actividades junto con referentes y militantes del Partido Justicialista, y concluyó su comunicado con una breve frase: “Mañana nos vemos en San Juan”
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