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Por primera vez en sus 127 años de existencia, la Sociedad Americana de Microbiología (ASM, por sus siglas en inglés) tendrá como presidente a un investigador que reside y trabaja fuera de Estados Unidos. Se trata de Federico Sisti, bioquímico e investigador independiente del CONICET en el Instituto de Biotecnología y Biología Molecular (IBBM, CONICET-UNLP), quien asumirá el cargo en julio próximo por un período de tres años.
Sisti, de 51 años, es el primer argentino en alcanzar esta posición y el primer miembro internacional en liderar la prestigiosa entidad, que actualmente cuenta con más de 38.000 miembros en todo el mundo. La elección marca un hito en la historia de la ASM, fundada en 1899, que hasta ahora había sido presidida exclusivamente por científicos radicados en Estados Unidos.
“Fue una gran sorpresa para mí porque, siempre, el cargo de presidente fue para colegas estadounidenses o de otras nacionalidades que trabajaban en laboratorios de Estados Unidos”, declaró Sisti a LA NACION. “Es una de esas propuestas o designaciones a las que no se puede decir que no y la tomo con gran responsabilidad”, agregó.
Federico Sisti se formó en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), donde se graduó como bioquímico y se doctoró en microbiología molecular. Desde hace más de dos décadas, dirige junto con su esposa, también microbióloga, el Laboratorio de Segundos Mensajeros en Bacterias del IBBM-Conicet, con investigaciones centradas en bacterias causantes de enfermedades respiratorias. Su trabajo busca entender los mecanismos que permiten a estos microorganismos infectar y sobrevivir, con el objetivo de diseñar estrategias de prevención.
Además, Sisti ha participado activamente en la ASM desde sus inicios como estudiante de doctorado. “La ASM me acompaña desde que comencé mi doctorado, no solo a través de las revistas que edita, sino también con cursos y congresos en los que, a pesar de la distancia y los costos, siempre me esforcé por participar”, recuerda. En 2024 se incorporó a la junta directiva de la entidad, ocupando la única silla destinada a un miembro internacional, lo que le permitió conocer “de primera mano el espíritu que anima a la organización, con un compromiso firme con la ciencia basada en evidencia y la promoción de la microbiología como un campo que contribuye a la mejora de la sociedad”.
Microbiología: ciencia y sociedad
La ASM agrupa a especialistas de diversas áreas: desde la microbiología industrial y aplicada, hasta la investigación sobre cambio climático, resistencia a antimicrobianos (RAM) y enfermedades infecciosas. Sisti enfatiza la relevancia de la disciplina para abordar desafíos globales: “Su importancia se refleja en múltiples ámbitos: desde el estudio del microbiota intestinal humana, clave para la nutrición, la inmunidad y la salud; hasta la fijación biológica de nitrógeno, esencial para la producción de alimentos y la fertilidad de los suelos. También sustenta fermentaciones, permite identificar microorganismos causantes de enfermedades y contribuye a la biorremediación de ambientes contaminados”.
Con una visión integradora, Sisti sostiene que la microbiología “ayuda a entender cómo funcionan los procesos biológicos en general” y destaca la necesidad de articular esfuerzos científicos más allá de las fronteras nacionales, un aprendizaje reforzado por la pandemia de COVID-19.
Un mandato de tres etapas
El estatuto de la ASM establece un período de tres años para la presidencia, dividido en tres etapas: un primer año como presidente electo, el segundo año como presidente titular y el último como presidente saliente, en un rol de asesoría al sucesor. Sisti asume con la meta de fortalecer la comunidad global de microbiólogos, aumentar la participación de investigadores latinoamericanos y promover la diversidad en la organización.
“Espero alcanzar un impacto importante durante mi gestión y lograr que más profesionales se acerquen a esta sociedad que permite transformar esfuerzos individuales en resultados colectivos”, afirmó. Añadió que uno de sus objetivos será “incrementar la cantidad de socios latinoamericanos, especialmente de Argentina, Chile y Uruguay, para aportar una visión más amplia en un mundo donde la ciencia enfrenta recortes y desafíos globales”.
Un reconocimiento a la ciencia argentina y latinoamericana
Más allá del honor personal, Sisti interpreta su designación como una oportunidad para visibilizar la investigación argentina y latinoamericana a nivel internacional. “Mi designación es un granito de arena que espero sirva para incentivar la participación activa de los microbiólogos de la región. Es una excelente señal que demuestra que lo que sucede en un país afecta al resto”, concluyó.
Con su experiencia científica y su compromiso con la cooperación internacional, Federico Sisti se prepara para liderar la ASM en un momento clave para la expansión global de la microbiología, proyectando un futuro más inclusivo y colaborativo para la ciencia.
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