Your browser doesn’t support HTML5 audio

El discurso del presidente Javier Milei sobre la cuestión Malvinas generó nuevas repercusiones. En diálogo con Radio LU12 AM680, el veterano de guerra y periodista fueguino Daniel Guzmán puso en duda el cambio de postura del mandatario y sostuvo que el anuncio responde tanto a intereses electorales como a la presión de Estados Unidos sobre el Reino Unido.

No tengo dudas de que el discurso del presidente estuvo escrito por la embajada de Estados Unidos o que, al menos, tiene una gran parte de ese contenido”, afirmó Guzmán. En ese sentido, interpretó que la administración de Donald Trump busca presionar a sus propios aliados y que el posicionamiento de Milei se inscribe en ese escenario internacional.

El periodista también cuestionó que el Gobierno anuncie ahora el cumplimiento de la Ley 26.659, que establece restricciones para empresas vinculadas con la explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina. Recordó que la norma fue sancionada hace años y que desde 2015 existe una acción judicial vinculada a la explotación de recursos en las islas.

Este jueves, el presidente Javier Milei realizó una cadena nacional sobre el tema Malvinas.

Estamos hablando de 2015 hasta la fecha: 11 años en los que no se había hecho nada”, señaló, al remarcar que las actividades hidrocarburíferas en Malvinas no constituyen una situación reciente.

Para Guzmán, el anuncio resulta llamativo por los antecedentes del propio presidente. “Suena raro que en boca de un presidente que ha sido absolutamente ofensivo para la causa Malvinas y específicamente admirador de Margaret Thatcher, en un año haga un salto copernicano”, sostuvo.

En esa línea, consideró que el discurso tiene un marcado componente electoral de cara a las elecciones de 2027. “Es un discurso absolutamente acomodado a la medida del proceso reeleccionario del propio Javier Milei”, afirmó.

El veterano de guerra también hizo referencia a la reacción de otros excombatientes frente al mensaje presidencial y aseguró que existe desconfianza respecto del cambio de postura del Gobierno.

Nadie le cree a Milei que un día para otro amaneció patriota”, expresó, al señalar que la causa Malvinas no puede ser utilizada como una herramienta circunstancial.

Guzmán comparó el escenario actual con el utilizado durante la Guerra de 1982 y sostuvo que la sociedad argentina no volvería a aceptar una utilización política de la causa.

La ruta entre Punta Arenas y Malvinas

Durante la entrevista también se refirió a la anunciada ruta comercial entre Punta Arenas y Puerto Argentino, que comenzaría a operar en noviembre, y planteó contradicciones entre esa iniciativa y las sanciones anunciadas por el Gobierno argentino contra empresas vinculadas con la explotación de hidrocarburos en las islas.

Punta Arenas quiere comerciar con las Islas Malvinas.

No es cualquier petrolera, estamos hablando de las mismas petroleras que están sancionando”, señaló Guzmán, quien puso en duda que el Gobierno permita una conexión logística que pueda beneficiar a esas compañías.

Finalmente, cuestionó también la posición de Chile y marcó una diferencia entre su respaldo diplomático a la Argentina en organismos internacionales y la posibilidad de habilitar una vía marítima que facilite operaciones vinculadas con la explotación de recursos en Malvinas.

“¿Con qué Chile nos quedamos? ¿Con el Chile del que habla el alcalde de Punta Arenas o con el Chile que va todos los años a la diplomacia y que firma acuerdos a favor del diálogo con Gran Bretaña?”, planteó.

Para Guzmán, tanto el giro discursivo del Gobierno argentino como la nueva ruta comercial constituyen movimientos que deberán observarse de cerca en los próximos meses, en un escenario donde la cuestión Malvinas volvió a ocupar un lugar central en la agenda política y diplomática.

Leé más notas de La Opinión Austral