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La categoría 850 Regional que tuvo sus primeras apariciones en el gran premio de 1969 que organizara Puerto San Julián, puso de manifiesto la injerencia de tres marcas y modelos en las rutas de la provincia, tal el caso de los Renault Gordini y los Fiat 600 y en menor medida los Citroen, que tomarían mayor preponderancia a partir de las 24 Horas de Río Gallegos de 1970.
Si bien por aquellos años los modelos eran originales por reglamento, algunos entusiastas comenzaron a recortar guardabarros o todo aquello que en los reglamentos no estaba especificado porque a quien se le podría ocurrir lo de cortar carrocerías, pero la tendencia fuera vez mayor en ese sentido, aunque en los primeros tiempos no hubo tanto interés, incluso en la primera reunión de la categoría a la que asistimos en el Automóvil Club Río Gallegos y donde fue nominado como presidente Ernesto Risetti (padre de Fernando, actual comisario deportivo).
Lo cierto es que luego con el tiempo, y cuando a través de las carreras de larga duración la categoría tomó una importancia singular, los cambios comenzaron a darse a tal punto que se comenzó a permitir todo tipo de variantes y recortes que le fueron dando una forma muy especial y artesanal que distaba mucho de los cascos originales, como lo muestran algunas imágenes que adjuntamos en la nota.
No solamente en autos en Río Gallegos sino que también en toda la parte sur de la provincia desde Puerto San Julián hacia abajo, donde la especialidad era preponderante y donde se corrían la mayoría de las competencias y a mediados de los 70 cuando la categoría era casi la única que sostenía el automovilismo lugareño, los cambios fueron aún mas llamativos donde se mezclaba la idea de los autos “sport” sin techo con los artesanales derivados de esos cambios, a tal punto que hasta se construyó uno que se ingresaba por el techo.
Sin mucho miramiento y mas con lo que se tenía a mano, estos cambios fueron marcando una tendencia permanente, a tal punto que llegó un momento en que no había casi cascos originales y a la par de estas modificaciones, nacieron también luego los autos de fórmula, primero fabricados artesanalmente en los talleres y luego adquiridos por los constructores nacionales, pero quizás los mas llamativos fueron los cambios de los años 70.
Esto provocó algunas modalidades como por ejemplo “bajar” las trompas hasta alturas inusuales, pero dejando las torretas de los amortiguadores originales lo que daba un aspecto extraño e incluso se llego a trasformar un Fiat 600 en una “camionetita” muy particular que además ganó carreras, pero casi todo estaba permitido en esto de modificar carrocerías.
La inclusión de los autos de Fórmula con el uso del autódromo de asfalto cambió sustancialmente esta variación y le dio a la categoría una modelación mas seria en la materia, pero antes de ello, algunos autos aún hoy se recuerdan con especial curiosidad, porque había que tener muchas ganas de subirse, y sin embargo transitaron por los caminos de la provincia en carreras largas o en 24 horas con especial dedicación. menos con confort pero eso era lo de menos.
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