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“Jacinto” fue arrojado desde un auto en movimiento en el barrio Rotary XXIII de la localidad de Caleta Olivia y busca una segunda oportunidad. El perro ya cuenta con un hogar de tránsito y comenzó su atención veterinaria, pero el objetivo es encontrarle una familia que lo adopte permanentemente.
Desde protectoras difundieron su historia en redes sociales y lo describieron como vulnerable. Asimismo, advirtieron que estaba “sin ninguna posibilidad de sobrevivir por sus propios medios en la calle”. El perro es de pelaje blanco y tiene una mirada triste que conmueve a todo el mundo.
La convocatoria inicial solicitaba con urgencia un hogar temporal o una familia que pudiera adoptarlo. Horas después, informaron que Marcela Álvarez le dio tránsito para que pudiera pasar la noche “resguardado y calentito”. Este viernes lo trasladaron a la Veterinaria Vetex para iniciar los controles y evaluar su estado de salud.
La revisión veterinaria detectó que Jacinto tiene una “fractura de fémur vieja y mal soldada en su pata posterior derecha”. Además, la profesional que lo atendió sospecha que podría tener un problema hormonal. Se descartó diabetes, aunque deberán realizar estudios para descartar síndrome de Cushing.
El primer paso será hacerle análisis de sangre para conocer cómo está y determinar qué otros estudios necesita. Mientras tanto, Yami le dio su primer baño. En la publicación, quienes lo cuidan explicaron que buscan “sacarle todo ese abandono de encima y descubrir qué hay debajo de tanto sufrimiento”.
Aunque “Jacinto” ya tiene un hogar de tránsito, continúa el pedido de ayuda para cubrir los estudios y el tratamiento veterinario, además de la búsqueda de adoptantes. En la publicación inicial difundieron el alias Huellitasdeamor, a nombre de Marcela Noemí De Jesús, y solicitaron colaboración y difusión para acompañar su recuperación. “Todo suma para que ‘Jacinto’ pueda tener la vida que se merece”, expresaron.
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