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Durante las últimas horas de la tarde de este martes, efectivos de las fuerzas provinciales lograron incautar dosis de clorhidrato de cocaína ocultas en el habitáculo de un auto, activando de inmediato la intervención de las unidades especializadas en la lucha contra el narcotráfico de la zona norte santacruceña.
La actuación policial tuvo su punto de partida en una medida procesal requerida por el fuero penal del interior provincial. Agentes de la División de Investigaciones (DDI) de Caleta Olivia procedieron a dar cumplimiento a una orden judicial de requisa personal y secuestro automotor dispuesta por la titular del Juzgado de Instrucción y Penal Juvenil N° 1 de la ciudad de Pico Truncado. La manda judicial estaba dirigida específicamente contra un vehículo marca Chevrolet Corsa, conducido y de propiedad de un hombre de 44 años.
Durante el desarrollo de la inspección minuciosa del rodado sobre la cinta asfáltica, los investigadores de la DDI detectaron irregularidades en el tapizado y compartimentos del habitáculo que encendieron las sospechas. Ante la presencia de bultos anómalos, se convocó al lugar a los brigadistas de la División de Narcocriminalidad de Caleta Olivia, quienes se hicieron cargo de las pericias específicas en el escenario del procedimiento.
Con la presencia de testigos hábiles convocados entre los transeúntes para garantizar la validez del acto formal, los especialistas en drogas extrajeron del interior del Chevrolet Corsa dos envoltorios de nylon transparente que albergaban una sustancia blanquecina de textura compacta, indicaron fuentes consultadas por La Opinión Austral. Al someter el material incautado a las pruebas químicas orientativas de campo, los reactivos confirmaron de forma indubitable que se trataba de clorhidrato de cocaína.
Consumado el hallazgo de la sustancia prohibida, se estableció comunicación urgente con la Fiscalía de turno local para encuadrar las actuaciones dentro de la Ley de Estupefacientes. La magistratura actuante ordenó el secuestro formal de la cocaína y la confección de la correspondiente cadena de custodia para resguardar la prueba en la dependencia policial especializada, al tiempo que el propietario del rodado quedó formalmente supeditado al avance del expediente judicial.
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