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En dos semanas se van a cumplir tres meses desde la desaparición de Mario “Pato” García, el hombre de 50 años que se encuentra desaparecido desde el 8 de diciembre del año pasado en la localidad de Caleta Olivia. El ciudadano fue visto por última vez por tres testigos y la familia realizó la denuncia en la Comisaría Tercera el día 10 del mismo mes. La desaparición es un misterio sin resolver y la Policía de Santa Cruz se encuentra trabajando en la búsqueda.
El mes pasado, se armó una Comisión Investigadora con “los mejores hombres” -según las palabras del ministro de Seguridad, Pedro Pródromos– de la División de Investigaciones (DDI) de las ciudades caletense, Puerto Deseado y Río Gallegos. En este caso, el personal ha iniciado una serie de tareas que incluyeron una requisa en el domicilio de Mario, en el barrio 2 de Abril y un allanamiento en la remisería llamada “2 de Abril”.
A partir de la colaboración de un chofer que habría trasladado al hombre por última vez, antes de desaparecer, los investigadores llevaron a cabo dos nuevos procedimientos en la calle Juan Álvarez del barrio Lucila Ortiz, donde se secuestraron elementos de interés para la causa. Días después, precisamente el 19 de febrero, se hizo un allanamiento en una casa ubicada sobre la calle Nehuen de la zona de chacras, frente a la Unión Vecinal.
En chacras se trabajó con la colaboración de la perra de la raza bloodhound, llamada “Canela” perteneciente a la División de Canes de Pico Truncado, quien realizó un rastrillaje luego de olfatear una prenda de ropa de Mario García. Los operativos policiales se llevaron a cabo desde horas de la mañana hasta horas de la tarde noche de ese mismo día.
Luego de eso, la comisión se movió a la zona costera y, con la participación de la can de la raza pastor belga malinois, llamada Hella -entrenada en la búsqueda de restos humanos y parte de la División de Canes de Comodoro Rivadavia- iniciaron una minuciosa búsqueda en la misma calle antes mencionada, la Juan Álvarez del barrio Lucila Ortiz. En esa zona vive una familia amiga del hombre.
Ese día se llegó a punto clave con el hallazgo de una bolsa con restos humanos en un cesto de basura de una vivienda que se encuentra en estado de abandono desde hace años. Se trato de un hueso largo que sería parte de una pierna o de un brazo. De acuerdo a lo que había conocido La Opinión Austral, el resto iba a ser trasladado hasta Buenos Aires para la pericia de ADN. Según se supo, el hueso secuestrado ya fue enviado.
Marcha por verdad y justicia
El viernes de la semana pasada, 20 de febrero, se llevó a cabo una nueva movilización en las principales avenidas de la zona céntrica de la localidad caletense. La familia sostiene que, si bien la incertidumbre es dolorosa, están conformes con el avance de la investigación en el último tramo, reconociendo que se está trabajando arduamente en el caso de desaparición que ya supera los dos meses. Hablaron los hermanos Gisella, Darío y José.
En relación a los recientes procedimientos, confirmaron que la Comisión Investigadora se comunicó tras un nuevo hallazgo, informando sobre la posible presencia de restos humanos. Aunque el acceso al lugar fue limitado, el hallazgo confirma que la búsqueda se está intensificando. La familia recalca que, si bien han brindado su confianza a la justicia, los tiempos judiciales no se ajustan a su dolor y necesidad de respuestas inmediatas.
Además, se reitera la existencia de una recompensa para cualquier testigo que aporte información, incluso si es un indicio menor. Subrayan la preocupación de que existen personas que idearon un plan y que aún están sueltas “caminando entre nosotros“, lo que añade urgencia al esclarecimiento, especialmente mientras esperan la confirmación por ADN que podría vincular los restos encontrados con su familiar desaparecido.
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