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Un operativo de inspección y control desarrollado durante la semana pasada en la Alcaidía Penitenciaria de Caleta Olivia terminó con el secuestro de ocho teléfonos celulares tipo smartphone y distintos elementos que, según se informó, estaban destinados a la confección de una máquina de tatuar de fabricación casera.
Según pudo saber La Opinión Austral, el procedimiento se llevó adelante en el Pabellón N° 1 de la unidad penitenciaria y contó con la participación de personal de la propia Alcaidía, con la colaboración de efectivos pertenecientes a la Subdirección de Seguridad y Traslados de Pico Truncado.
La intervención se enmarcó en las tareas habituales de registro e inspección que se realizan dentro de los establecimientos penitenciarios para detectar elementos cuya tenencia no se encuentra autorizada y que pueden afectar las condiciones de seguridad y convivencia en los pabellones.
De acuerdo con la información suministrada, durante la inspección los agentes recorrieron distintos sectores del Pabellón N° 1 y revisaron espacios comunes en los que podían encontrarse objetos ocultos.
El resultado del procedimiento fue el hallazgo de una cantidad significativa de teléfonos celulares y componentes que podían ser utilizados para armar de manera artesanal una máquina destinada a realizar tatuajes.
Uno de los principales resultados del operativo fue el secuestro de ocho teléfonos celulares tipo smartphones. Los dispositivos se encontraban ocultos en diferentes sectores comunes del pabellón, según se detalló oficialmente.
Entre los lugares donde fueron encontrados se mencionó específicamente el sector de baños y el interior de un televisor ubicado en el hall. En este caso, los ocho dispositivos fueron retirados de circulación durante la requisa y quedaron bajo resguardo de las autoridades correspondientes.
La inspección permitió detectar además distintos elementos que, de acuerdo con el reporte, estaban destinados a la confección de una máquina de tatuar de fabricación casera.
Se trata de materiales cuya utilización dentro de un establecimiento penitenciario también se encuentra alcanzada por los controles internos, particularmente cuando pueden ser empleados mediante mecanismos improvisados o sin las condiciones de seguridad correspondientes.
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