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La presencia del Estado en los caminos de ripio y los establecimientos ganaderos resulta vital para proteger el capital de trabajo de los productores y combatir flagelos históricos como el abigeato y el robo en despoblado. Bajo esta premisa innegociable, la Policía de la Provincia de Santa Cruz desplegó en las últimas horas un contundente operativo de prevención y control en las zonas rurales del norte provincial.
El dispositivo táctico fue encabezado por la División Operaciones Rurales (DOR) con asiento en Caleta Olivia, cuyos efectivos articularon esfuerzos y recursos con el personal territorial de las Secciones Operaciones Rurales de Puerto Deseado y Jaramillo. Esta coordinación interjurisdiccional permitió trazar un anillo de seguridad sobre la traza de la Ruta Provincial Nro. 16, estableciendo el epicentro de las acciones a unos 50 kilómetros al norte de la pujante ciudad de Las Heras.
El operativo no se limitó a los controles vehiculares de rutina sobre las vías de circulación, sino que se adentró en el corazón del territorio rural santacruceño. A lo largo de la jornada, las patrullas policiales realizaron exhaustivas recorridas por distintos establecimientos, tranqueras y puestos de la zona, una labor fundamental para afianzar el vínculo de confianza entre la institución y los peones, puesteros y dueños de estancias.
Entre los puntos neurálgicos inspeccionados por los uniformados, se destacó la visita de control al puesto rural conocido en la zona como “El Cerón”, así como también los patrullajes preventivos en las instalaciones de la Estancia El Trébol. Como postal característica de la soledad patagónica, al momento del arribo de la comisión policial a este último casco de estancia, el lugar se encontraba sin moradores, situación que motivó a los efectivos a realizar un relevamiento perimetral para constatar que las instalaciones no hubieran sido violentadas por intrusos.
El despliegue de las fuerzas rurales se extendió de manera ininterrumpida hasta altas horas de la noche, cobijados por la oscuridad del campo y las inclemencias propias de la región. De acuerdo con el informe oficial elevado por las autoridades a cargo del procedimiento, la jornada concluyó con total normalidad y no se registraron “novedades de relevancia”, lo que en la jerga policial se traduce en un éxito preventivo: la sola presencia de los móviles y el personal uniformado actúa como la mejor barrera de disuasión frente al accionar de cuatreros y delincuentes.
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