La pareja de Jonathan Casas hizo público un desesperado reclamo por el estado de salud del hombre, quien se encuentra detenido y tiene diabetes tipo 1. En una publicación, Guadalupe Martínez sostuvo que, cuando pudo verlo en el Hospital Zonal de Caleta Olivia, lo encontró “totalmente mareado”, con vómitos constantes y diciéndole que no podía orinar.

El joven fue condenado por un robo simple ocurrido en el año 2017, se encontraba internado en la terapia intensiva del Hospital Puerto San Julián y su pareja exigía que sea trasladado a la zona norte de la provincia de Santa Cruz para recibir atención médica y estar cerca de los suyos.

El traslado desde Puerto San Julián se concretó el pasado lunes 21 de septiembre. Martínez afirmó que durante los tres días siguientes no pudo verlo y que recién este jueves logró encontrarse con él. En ese contexto grabó un video que compartió a través de sus redes sociales. En las imágenes, Casas mencionó: “Me siento agitado, no puedo mear, estoy muy mal“.

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La mujer también cuestionó el informe médico que recibió. Aseguró que “no coincide con lo que ven mis ojos” y reclamó una respuesta urgente. “Estar detenido no significa perder el derecho a la salud ni a una atención médica digna”, expresó. El joven se encuentra muy deteriorado por la enfermedad.

Martínez dijo que envió el material a la defensora oficial y que presentará un hábeas corpus ante el Juzgado de Instrucción de Caleta Olivia. También responsabilizó a las autoridades judiciales de Santa Cruz y a la dirección del hospital por cualquier complicación grave que pudiera sufrir Casas.

Instalaciones del Hospital Zonal de Caleta Olivia. FOTO: TAMARA MORENO / LA OPINIÓN AUSTRAL

El traslado y el reclamo por su atención

Casas, de 30 años, fue derivado a Caleta Olivia para continuar su tratamiento y recibir seguimiento de profesionales que conocen su cuadro. El hombre es insulinodependiente y había sido internado en terapia intensiva del Hospital de Puerto San Julián el 5 de septiembre, tras atravesar distintas complicaciones de salud.

La familia había reclamado su traslado para que pudiera ser atendido por su diabetólogo y contar con seguimiento especializado. Según el planteo de sus allegados, la diabetes tipo 1 requiere atención permanente.

Casas cumple una condena por robo. En abril de 2025, Martínez ya había reclamado que le otorgaran prisión domiciliaria y advertido que el encierro afectaba su salud. En aquella oportunidad, sostuvo que la enfermedad y las dificultades para controlar sus niveles de azúcar requerían cuidados permanentes.

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