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Una serie de amenazas que sembraron miedo en la comunidad educativa de Caleta Olivia derivó en allanamientos simultáneos y una investigación judicial en curso. Los mensajes, que advertían sobre un presunto “tiroteo” en establecimientos escolares, activaron protocolos de seguridad y encendieron una señal de alarma que trasciende a la localidad.

Según pudo saber La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas, se pudo establecer que el caso comenzó a tomar forma a partir de la circulación de mensajes intimidatorios que advertían: “Mañana no vengan, tiroteo”. La gravedad del contenido no tardó en generar preocupación entre alumnos, docentes y familias, quienes rápidamente dieron aviso a las autoridades.

Un celular secuestrado de uno de los menores. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

La denuncia formal permitió la intervención de la División de Investigaciones, que inició tareas para identificar el origen de las amenazas. Bajo la órbita del Juzgado de Instrucción Penal Juvenil local, la causa avanzó con rapidez y derivó en una serie de allanamientos en distintos domicilios de la ciudad.

Fuentes policiales confirmaron que en el marco de los procedimientos se secuestraron teléfonos celulares y una computadora portátil, elementos considerados clave para el análisis pericial. El objetivo es reconstruir la trazabilidad de los mensajes, determinar su origen y establecer el grado de participación de los involucrados.

Uno de los datos más sensibles del caso es que los presuntos autores serían menores de edad, de entre 15 y 16 años. Este aspecto complejiza la investigación, no solo desde el punto de vista judicial, sino también en términos sociales y educativos.

Una de las computadoras incautadas. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

Los operativos contaron con la participación de personal del Comando de Patrullas, el área de Apoyo Tecnológico y la supervisión de autoridades del Ministerio de Seguridad, en un despliegue que buscó garantizar tanto la eficacia de las diligencias como la contención del impacto generado en la comunidad.

Este tipo de amenazas, que en algunos casos son percibidas por sus autores como “bromas” o desafíos entre pares, tienen consecuencias reales. No solo movilizan recursos policiales y judiciales, sino que generan angustia en el ámbito escolar, alteran la rutina educativa y exponen a niños y adolescentes a situaciones de estrés.

No es la primera vez

La semana pasada, la Justicia había tomado cartas en el asunto luego de la publicación de una menor de edad con un arma de fuego. El hecho se registró en la ciudad de El Calafate y, tras la circulación de la imagen, la División de Investigaciones de la villa turística realizó una investigación de oficio. El juzgado local ordenó un allanamiento y un revólver calibre .32 fue sacado de circulación.

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