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El fuerte temporal que azotó la costa santacruceña tuvo un impacto directo y lamentable en el sector pesquero de la localidad de Caleta Olivia, resultando en el hundimiento de tres barcos de la flota amarilla en el Puerto Caleta Paula.

El delegado del Sindicaro Obreros Marítimos Unidos (SOMU), Carlos Busellato confirmó lo sucedido a La Opinión Austral y la cadena de eventos que lo provocó. Señaló que “el que cayó primero fue el Barracuda y, al estar en andana, que significa uno amarrado al otro, se llevó al siguiente y ese sucesivamente se llevó al otro”.

Busellato fue enfático al señalar que la ubicación de las embarcaciones era inadecuada para el riesgo inminente, a pesar de que los dueños conocían los peligros: “Los barcos estos últimos sabían que ahí no se podía amarrar. O sea, pueden amarrar, pero no barcos de ese porte, más grandes sí, tenían la posibilidad de amarrar en otro lugar pero bueno, se ve que no los designaron ahí y tuvieron que ser ahí”.

Al ser consultado por este medio de quién sería esa persona o institución responsable de haber asignado ese lugar para el amarre de los barcos, dio a conocer: “Ahí está entre Administración de Puerto y Prefectura. No hay otro, porque el dueño, seguro que sabe y no los va a ir a poner ahí. Son la Administración de Puerto y Prefectura que designan los lugares, así que entre esos está el responsable“.

La pérdida de estas tres naves no es solo un daño material, sino un golpe directo al empleo local. Busellato estimó el impacto laboral: “Acá ya tenemos tres embarcaciones menos, que más o menos son 15 personas que trabajan directamente -marineros y patrones de barco-, y después indirectamente, como los camiones, choferes y los fileteros”.

Advirtió en diálogo con este medio que la reparación y reflotación de los barcos podría extenderse, haciendo que estos puestos de trabajo se vean afectados durante toda la temporada, ya que la misma está próxima a comenzar.

Finalmente, el delegado se refirió al impacto general del temporal en la comunidad de Caleta Olivia, más allá del puerto: “Es una desgracia. Una desgracia porque si bien hay familias que han quedado sin casa, algunos estaban haciendo casa nueva y se quedaron sin nada. El viento levantó todo completo“.

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