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Una ciudadana de 44 años radicó una denuncia judicial en la Comisaría Cuarta de la localidad de Caleta Olivia tras ser víctima de una sofisticada estafa. La damnificada terminó transfiriendo un total de $1.375.000 y, posteriormente, vio cómo se ejecutaban transferencias por casi 22 millones de pesos de sus cuentas en banco Galicia y BBVA Francés, luego de interactuar con personas que se hicieron pasar por personal de Naranja X para “cancelar” un préstamo inexistente.
De acuerdo a lo que conoció el diario La Opinión Austral, a través de fuentes policiales consultadas en las últimas horas, la investigación se centra en una denuncia formalizada el día 11 de noviembre por una vecina del barrio Cesar Campos. El engaño se inició el pasado domingo 9 de noviembre, cuando la víctima recibió una notificación electrónica que supuestamente era de la empresa financiera Naranja X. El correo le alertaba sobre el inminente débito de una cuota correspondiente a un préstamo que ella jamás había solicitado o autorizado.
La complejidad del fraude se manifestó cuando la mujer, bajo cierta desesperación por la situación y buscando anular esta operación fraudulenta, se comunicó con un número de WhatsApp que le fue facilitado, presuntamente por la entidad financiera. A través de esta vía, un individuo que se identificó como Ángel Ricardo Ludueña la guio paso a paso. Sin embargo, no era un empleado, sino un estafador.
Bajo la promesa de asegurar los fondos y evitar el débito, Ludueña engañó e instruyó a la víctima para que realizara una transferencia inicial por la suma de $1.375.000. Este monto fue enviado a un CVU perteneciente a Graciela Alicia Incalcaterra, bajo la engañosa justificación de que el dinero quedaría temporalmente en resguardo.
El nivel de afectación se profundizó horas después, cuando la estafa se tornó más agresiva. La damnificada recibió un nuevo contacto informándole sobre la existencia de un supuesto solicitante, identificado como Romero Mateo Julián, quien estaría utilizando su identidad para gestionar créditos por sumas elevadas: $5.000.000 en el banco Galicia y $17.299.000 en el banco BBVA Francés.
Ante la presión y la urgencia de detener estas supuestas operaciones pendientes, los estafadores lograron que la víctima transfiriera la mayor parte de esos fondos a distintas cuentas. Específicamente, un total de $4.999.999 fueron dirigidos a la CBU de Carlos Hugo Flores, y los $5.000.000 restantes del Galicia también terminaron en manos de Flores y otra mujer no identificada en el informe cedido por la Policía de Santa Cruz a este medio.
La víctima solo pudo reaccionar transfiriendo $12.299.104 a su propia caja de ahorro del BBVA, en un intento desesperado por asegurar parte de su capital. El perjuicio económico total es significativo, y el personal del Gabinete Criminalístico se encuentra realizando todas las diligencias necesarias para trazar la ruta del dinero y lograr establecer responsabilidades sobre los individuos mencionados en las transferencias.
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