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El incendio forestal que afecta a la jurisdicción de El Hoyo, en la provincia de Chubut, mantiene en vilo a toda la Comarca Andina. Según el último parte oficial del Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMF), las llamas avanzaron sin control sobre matorrales, bosque implantado y bosque nativo, favorecidas por las altas temperaturas y los vientos inusuales registrados en la zona.
Ante este escenario crítico, el Gobierno provincial reforzó el operativo con la incorporación del Boeing 737 Fireliner, considerado el avión hidrante más grande de Latinoamérica. La llegada de esta aeronave marca un punto de inflexión en la lucha contra el fuego.
El Boeing 737 Fireliner: el avión hidrante más grande de la región
El gobernador Ignacio Torres confirmó que el operativo cuenta ahora con este avión perteneciente a la provincia de Santiago del Estero. Se trata de una aeronave de características únicas: solo existen tres modelos Fireliner en todo el mundo, con operaciones en Canadá, Australia y Argentina.
Este “gigante del aire” es una pieza clave dentro del comando conjunto integrado por especialistas del Sistema Nacional de Manejo del Fuego y brigadas provinciales. Su despliegue busca frenar el avance del incendio hacia zonas de interfase urbano-rural y proteger las infraestructuras que aún están en riesgo.
Datos claves del Boeing 737 Fireliner
- Capacidad de carga: puede transportar hasta 15.000 litros de agua por viaje, lo que permite descargas masivas sobre los focos activos.
- Versatilidad operativa: además de combatir incendios, tiene capacidad para trasladar hasta 66 brigadistas a zonas de difícil acceso.
- Función sanitaria: está equipado para realizar evacuaciones médicas de emergencia en caso de ser necesario.
Estas características convierten al Fireliner en una de las herramientas aéreas más potentes disponibles actualmente para el combate de incendios forestales en la Patagonia.
Dificultades en el operativo
El Servicio Provincial de Manejo del Fuego informó que, debido a la falta de visibilidad, los medios aéreos no pudieron operar durante la jornada del último martes, lo que complicó las tareas de ataque directo al fuego. A pesar de ello, durante toda la noche, personal del SPMF y Bomberos Voluntarios permanecieron apostados en sectores críticos para resguardar viviendas e infraestructura.
Mientras continúan los esfuerzos para contener el incendio, la presencia del Boeing 737 Fireliner representa una esperanza concreta para controlar el siniestro y minimizar los daños en una de las zonas más afectadas de Chubut.
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