Your browser doesn’t support HTML5 audio

Un integrante del SPLIF (Servicio de Prevención y Lucha contra Inendios Forestales) Bariloche sufrió un brutal ataque cuando volvía de las tareas para contener los incendios forestales en Epuyén. El episodio provocó un amplio repudio en plena emergencia ígnea en la región. El brigadista recibió una golpiza y fue herido con un arma blanca, lesión que derivó en la amputación de gran parte de un dedo de una de sus manos.

El hecho se registró este jueves, cerca de las 14, en el sector de la Pasarela del Manso Medio. Allí, el trabajador cerraba su jornada luego de participar del operativo contra el fuego, que ya arrasó más de 4.000 hectáreas y forzó la evacuación de más de 700 vecinos.

En ese contexto, el agente del SPLIF le pidió a un hombre que apagara una fogata encendida dentro de un camping, en una jornada considerada de riesgo extremo por las altas temperaturas. La discusión escaló rápidamente y terminó en violencia: el agresor lo golpeó en el rostro, sacó una navaja y le asestó un profundo corte en la mano, informó ADNSUR.

El comisario de la Subcomisaría de Río Villegas precisó que la herida afectó la primera y segunda falange. Desde el punto de vista médico fue catalogada como leve, aunque la pérdida de gran parte del dedo representa una secuela funcional grave para el brigadista.

Su familia denunció que existieron amenazas tanto antes como después del ataque, un factor que agrava el cuadro. Si bien el trabajador está fuera de peligro, las consecuencias físicas y psicológicas resultaron de fuerte impacto.

El jefe del SPLIF Bariloche, Orlando Báez, indicó que el accionar del brigadista se limitó a exigir el cumplimiento de la normativa vigente. “Fue el susto de la situación que tuvo que vivir por intentar que una persona apague un fuego cuando el índice indicaba riesgo extremo”, señaló.

Según precisaron desde el organismo, el presunto agresor sería el propietario del camping donde estaba encendida la fogata. La denuncia penal ya fue presentada y la investigación quedó a cargo de la Justicia.

Báez también confirmó que el caso ya fue comunicado a las autoridades provinciales y reclamó una respuesta firme. “Nuestras autoridades políticas ya saben lo sucedido. El ministro Daniel Jara y el gobernador Alberto Weretilneck están al tanto para tomar medidas ejemplificadoras”, afirmó.

De acuerdo con el relato de la esposa del brigadista, el conflicto tuvo antecedentes días antes, cuando turistas alertaron sobre un fuego de gran tamaño en el camping. Aunque se encontraba de franco, el trabajador avisó a compañeros que participaban del combate de incendios y se acercó al lugar para solicitar que apagaran las llamas, situación que desató la reacción violenta del dueño del predio.

EN ESTA NOTA ataque brigadista epuyen

Leé más notas de La Opinión Austral

Ver comentarios