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Un dramático rescate tuvo lugar este sábado por la tarde en Puerto Pirámides, cuando un turista francés se arrojó desde una restinga con escaso nivel de agua y perdió el conocimiento tras el impacto. El hecho ocurrió alrededor de las 15 en la zona conocida como Restinga 1, en la Bajada 1, y obligó a desplegar un operativo de emergencia en el mar.
Según se informó, el hombre, de aproximadamente 60 años, se lanzó al agua sin advertir la baja profundidad del sector. El golpe fue inmediato y le provocó la pérdida de conocimiento, quedando flotando con signos vitales débiles en un área de difícil acceso, en el extremo de la restinga y próximo a otra playa.
El guardavidas Martín Fernández fue quien advirtió la situación y activó por radio un posible “código rojo”, antes de arrojarse al agua para asistirlo. Con la colaboración de Brian Davis y luego de Joaquín López, lograron inmovilizar a la víctima y trasladarla hacia un punto donde podían hacer pie, mientras solicitaban el apoyo de una embarcación civil para concretar la evacuación.
El operativo presentó complicaciones debido a la ubicación del accidentado, lo que dificultaba su extracción directa hacia la costa. Finalmente, gracias al trabajo coordinado del equipo de guardavidas y la asistencia de la embarcación particular, lograron subir al hombre a bordo.
Durante el traslado, el turista presentaba signos vitales débiles, por lo que se le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar hasta arribar a tierra firme. En paralelo, los guardavidas establecieron un perímetro de seguridad en el agua para permitir la salida segura de la embarcación y evitar interferencias con otros bañistas.
Una vez en la costa, se le suministró oxígeno mientras aguardaban la llegada del servicio médico. Posteriormente, fue trasladado a un centro de salud en Puerto Madryn consciente y con signos vitales estables. De acuerdo al último parte médico, el hombre se encuentra fuera de peligro.
El episodio reaviva la advertencia sobre los riesgos de arrojarse desde restingas o sectores rocosos sin conocer la profundidad del agua, especialmente en zonas donde las mareas pueden modificar rápidamente las condiciones del lugar.
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