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La Diócesis de Comodoro Rivadavia atraviesa horas de profundo dolor tras confirmarse el fallecimiento de Joaquín Gimeno Lahoz, obispo emérito de la ciudad, ocurrido durante la madrugada de este miércoles. Tenía 77 años.

La noticia generó conmoción entre fieles, referentes religiosos y vecinos de toda la región, quienes lo recuerdan por su compromiso con la comunidad y su fuerte vocación pastoral.

Gimeno Lahoz inició su labor en la región en 1996, luego de años de servicio religioso en la provincia de Buenos Aires. En sus primeros años en la Patagonia desarrolló una intensa tarea pastoral en la zona de El Maitén, donde trabajó de manera cercana con las comunidades locales.

Su recorrido dentro de la Iglesia lo llevó a asumir responsabilidades cada vez mayores dentro de la diócesis, consolidándose como una figura clave del ámbito eclesiástico regional.

En 2010 fue designado por el papa Benedicto XVI como obispo de la Diócesis de Comodoro Rivadavia. Desde ese rol condujo la Iglesia local durante trece años, etapa en la que impulsó acciones pastorales, sociales y comunitarias, con especial atención a los sectores más vulnerables.

Su ministerio estuvo marcado por la cercanía, la escucha y el acompañamiento territorial, valores que sostuvieron su trabajo hasta 2023, cuando presentó su renuncia por haber alcanzado el límite de edad establecido por la Iglesia.

Durante su trayectoria también se desempeñó como vicario general y vicepresidente de Cáritas, fortaleciendo iniciativas solidarias y de contención social en distintos puntos de Chubut.

La comunidad religiosa despide a Joaquín Gimeno Lahoz con profundo pesar, mientras su legado permanece en la memoria de quienes compartieron su camino pastoral y su compromiso con el servicio.

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