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El peor desenlace se confirmó este lunes 19 de enero de 2026 en Comodoro Rivadavia. Diego Ezequiel Serón, el joven de 28 años que permanecía desaparecido desde hacía más de diez días, fue hallado muerto en la zona conocida como el Rincón del Diablo, un área agreste ubicada en cercanías del Camino del Centenario. El caso generó una fuerte conmoción social y mantiene en vilo a la comunidad mientras avanza la investigación judicial.

La desaparición de Diego Serón había activado un amplio operativo de búsqueda, impulsado por la denuncia de su familia y la difusión del caso en medios de comunicación y redes sociales. Desde el primer momento, el entorno del joven sostuvo que la situación resultaba completamente extraña por sus hábitos y rutinas diarias.

La última vez que lo vieron con vida

Según reconstruyeron los investigadores, Diego Serón fue visto por última vez el miércoles 7 de enero, entre las 17:30 y las 18, cuando caminaba por el barrio Pietrobelli en dirección al Camino Centenario, con rumbo a la zona de Km 3. De acuerdo al relato de sus familiares, había salido de su casa con la intención de concretar un trabajo de colocación de pisos, una changa laboral que le habían ofrecido.

Antes de retirarse, solo avisó a su madre que iba a trabajar y que regresaría más tarde. Sin embargo, nunca volvió. Poco después de salir, su teléfono celular se apagó, un dato que encendió las alarmas y profundizó la preocupación de la familia.

Durante los días posteriores, las fuerzas de seguridad recolectaron imágenes de cámaras de vigilancia que mostraban a Diego desplazándose por distintos puntos de la ciudad, aunque ninguna permitió determinar con precisión qué ocurrió después ni hacia dónde se dirigió.

El hallazgo en una zona de difícil acceso

El cuerpo de Diego Serón apareció este lunes en el sector del Rincón del Diablo, un lugar de topografía compleja y acceso limitado. El hallazgo se produjo tras varios días de rastrillajes, que incluyeron recorridas terrestres, el uso de perros rastreadores y tareas de geolocalización vinculadas al teléfono celular del joven.

Tras el hallazgo, la investigación quedó a cargo de la Justicia y de las fuerzas de seguridad, que trabajan para establecer cómo se produjo la muerte y si existió o no la participación de terceros. Hasta el momento, las autoridades no informaron oficialmente las causas del fallecimiento ni brindaron detalles sobre las condiciones en las que encontraron el cuerpo.

El reclamo y la angustia de la familia

Durante los días de búsqueda, el padre de Diego, Juan Serón, expresó públicamente la desesperación de la familia ante la falta de novedades. En declaraciones a la prensa, cuestionó el accionar policial en las primeras horas de la investigación y reclamó mayor rapidez en los operativos.

“Ya son muchos días y la preocupación es angustiante. Hoy en día no se puede dormir”, había manifestado, reflejando el estado de incertidumbre que atravesaba el entorno del joven.

En la misma línea, otros familiares denunciaron demoras para radicar la denuncia inicial y criticaron la escasa información que recibieron durante los primeros días. Estas declaraciones sumaron tensión al caso y reforzaron el pedido de esclarecimiento.

Una búsqueda que movilizó a la comunidad

La desaparición de Diego Serón generó una amplia movilización en Comodoro Rivadavia. Familiares, amigos y vecinos colaboraron activamente en la difusión de su imagen y aportaron datos con la esperanza de encontrarlo con vida. La confirmación de su muerte provocó un profundo impacto en la ciudad.

Ahora, con el resultado fatal confirmado, la atención se centra en el avance de las pericias forenses y de las actuaciones judiciales. La Justicia busca esclarecer qué ocurrió en las horas posteriores a su desaparición y determinar responsabilidades, mientras la familia espera respuestas que permitan cerrar una etapa marcada por la angustia y el dolor.

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