El monumento que homenajea a Mario Almonacid, primer soldado argentino caído en combate en la Operación Georgias durante la Guerra de Malvinas, fue nuevamente vandalizado en Comodoro Rivadavia. Se trata del segundo ataque en apenas 15 días, con la aparición de nuevos escritos en distintas partes de la estructura.
Desde la Municipalidad expresaron un fuerte repudio y confirmaron que se intensificarán los controles en la zona, además de avanzar en tareas de restauración y puesta en valor del espacio. El memorial, inaugurado en 2013, forma parte del Mapa Federal de Memoriales de Malvinas y representa un punto clave de la memoria colectiva local.
El primer hecho había sido registrado el pasado viernes 17 de abril, cuando aparecieron pintadas sobre el memorial. En medio de la bronca colectiva, se vivió una escena que conmovió a quienes transitaban por las inmediaciones del Centro Cultural. Un veterano de guerra de la ciudad se presentó de manera espontánea comenzó a limpiar por su cuenta las inscripciones.
El excombatiente realizó la tarea visiblemente afectado por lo que representa ver dañada la memoria de los caídos. “Esto no se hace, duele en el alma”, expresó entre lagrimas.
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Vecinos y trabajadores de edificios cercanos se acercaron para acompañarlo y solidarizarse. “Es una falta de respeto gravísima hacia los 649 héroes. Ver a un veterano llorando mientras limpia estas bajezas frente a los edificios públicos de nuestra ciudad nos debería avergonzar como sociedad”, expresó un transeúnte que presenció la escena.
El secretario de Control Urbano y Operativo, Miguel Gómez, explicó que el primer hecho se conoció a partir de imágenes difundidas en redes sociales. “Inmediatamente dimos intervención a la Policía de la Provincia y advertimos, además, la dolorosa situación de un veterano que, muy compungido, se encontraba limpiando y restaurando el monumento tras los daños ocasionados por estos escritos extraños, de características muy particulares y sin un sentido claro”, señaló.
El funcionario confirmó que este lunes se detectaron nuevas intervenciones: “Aunque no de la misma magnitud, encontramos otras inscripciones en distintos sectores del monumento. Estamos revisando cámaras de seguridad para identificar a los responsables”.
Asimismo, se solicitó la colaboración de los vecinos para aportar información que permita esclarecer los hechos. “Este monumento tiene una gran relevancia para la historia de nuestra ciudad”, remarcó Gómez, apelando al compromiso ciudadano para preservar el patrimonio público.
Quién fue Mario Almonacid
Mario Almonacid Vargas nació en Comodoro Rivadavia en 1960 y fue el primer soldado argentino caído en combate en la Operación Georgias —que tomó Grytviken, en el archipiélago de las Georgias del Sur— en el marco de la Guerra de Malvinas de 1982.
Era hijo de inmigrantes chilenos oriundos de Calbuco, una localidad cercana a Puerto Montt. Su padre trabajaba como electricista y, durante el conflicto del Beagle, fue despedido de la empresa estatal Agua y Energía Eléctrica debido a una normativa de la última dictadura que impedía la presencia de ciudadanos chilenos en ese tipo de organismos. La historia familiar también tiene vínculos singulares con el Atlántico Sur: uno de sus tíos reside en las islas Malvinas desde la década de 1960, integrado a la comunidad kelper, mientras que su primo, Carlos Parker Almonacid, se desempeñó como embajador de Chile en Sudáfrica. Mario tenía además dos hermanos.
Almonacid tenía 22 años cuando realizó el servicio militar obligatorio. Antes había solicitado una prórroga para finalizar sus estudios como técnico electromecánico, pero hacia fines de 1981 fue convocado a incorporarse a la Infantería de Marina en Puerto Belgrano, provincia de Buenos Aires. Con escasos meses de instrucción, fue destinado al sur en el inicio del conflicto bélico.
El 28 de marzo de 1982 integró el contingente de 40 infantes de marina que partieron desde Puerto Belgrano rumbo a las Georgias del Sur a bordo de la corbeta ARA Guerrico, bajo el mando del teniente de navío Guillermo Luna. El traslado se realizó en condiciones precarias, con los soldados hacinados durante cuatro días en un buque que no estaba preparado para el transporte de tropas y en medio de un clima adverso.
El 3 de abril, en el inicio de la Guerra de Malvinas y en el marco de la Operación Georgias, se produjo el desembarco en Grytviken. Almonacid, que al momento se desempeñaba como cabo segundo, formaba parte de la segunda oleada de infantes de marina que descendía desde un helicóptero Puma del Ejército Argentino.
La aeronave fue blanco de un intenso fuego automático por parte de fuerzas británicas apostadas en la zona. En ese contexto, Almonacid recibió un disparo mientras descendía del helicóptero, lo que provocó su muerte en combate. El piloto logró realizar un aterrizaje de emergencia tras atravesar la caleta Vago, mientras el resto de los efectivos quedaba fuera de posición en medio del ataque.
En ese enfrentamiento también murió el conscripto Jorge Néstor Águila y otros cuatro soldados resultaron heridos. En total, la recuperación de las Georgias del Sur dejó tres muertos y nueve heridos en las filas argentinas.
El cuerpo de Almonacid fue entregado a su familia cinco días después. Su historia quedó marcada como símbolo del inicio de un conflicto que dejó profundas huellas en la sociedad argentina.
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