Your browser doesn’t support HTML5 audio
Boca Río Gallegos vivió una jornada cargada de emoción al rendir homenaje a parte del plantel que el 30 de junio de 2009 consiguió el histórico ascenso al Torneo Argentino B, un logro que marcó un antes y un después en la historia de la institución y del fútbol de Santa Cruz.
En el marco del 17.º aniversario de aquella conquista, la Comisión Directiva organizó un encuentro en el que exjugadores, integrantes del cuerpo técnico y dirigentes compartieron un asado, revivieron anécdotas y recordaron la campaña que llevó al conjunto xeneize a alcanzar una de las mayores gestas deportivas de la provincia.
Como reconocimiento por aquel logro, cada uno de los presentes recibió una camiseta conmemorativa del histórico ascenso, un gesto que simbolizó el agradecimiento del club hacia quienes defendieron sus colores y dejaron una huella imborrable en la institución.
La campaña de 2009 quedó grabada en la memoria de los hinchas por el rendimiento del equipo. Boca Río Gallegos dominó de manera invicta la fase de grupos y luego fue superando cada instancia eliminatoria con actuaciones memorables. En el camino dejó atrás a Mutual Banco Tierra del Fuego, revirtió la serie frente a Los Cuervos FDM, eliminó a Defensores de la Ribera y protagonizó una inolvidable definición por penales frente a Deportivo Patagones. Más tarde goleó a Ferro Carril Sud en semifinales y, tras una exigente serie ante Independiente de Tandil, selló el ascenso al Torneo Argentino B en la Promoción frente a Racing de Trelew.
Aquel plantel estuvo conformado por Eduardo Martínez, Sebastián Brizueño, Víctor Manchafico, Lucas Fernández, Jorge Olguín, Carlos Muñoz, Damián Barrionuevo, Germán Cabral, Mario Pérez, Hugo Pedevilla, Diego Sandoval, Flavio Márquez, Lucas Ceballos, Sebastián Luna, Gustavo Díaz, Ariel D’Augero, Leandro Fernández, José Quiroga, Carlos Rodríguez, Fabián Espeche, Raúl Becerra, Fernando Sandoval, Leonardo Fernández, Mauro Rosales y Daniel Escobar. El cuerpo técnico fue encabezado por Santiago Rapalín, acompañado por el preparador físico Cristian Gribaudo, el kinesiólogo Ernesto Poggiese y los utileros Raúl Robles y Horacio Díaz.
El homenaje sirvió para reconocer el esfuerzo, el compromiso y el sentido de pertenencia de un grupo que escribió una de las páginas más gloriosas del deporte santacruceño. A más de una década y media de aquella gesta, Boca Río Gallegos volvió a abrazar a sus protagonistas, reafirmando que los grandes logros trascienden el paso del tiempo y permanecen vivos en la memoria de todo un club.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia

