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Olivia Tiseyra volverá a Río Gallegos, pero esta vez lo hará desde otro lugar: como entrenadora de Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque y acompañada por un grupo de jóvenes jugadoras que tendrán la posibilidad de vivir una experiencia deportiva fuera de Buenos Aires.
Su regreso tiene además un componente especial. Tiseyra es parte de la historia del Club San Miguel, donde dio sus primeros pasos como jugadora antes de trasladarse a Buenos Aires para estudiar Educación Física y comenzar un recorrido que la llevó a jugar, formar jóvenes y asumir distintos desafíos como entrenadora.
En diálogo con LU12 AM680, recordó cómo nació su vínculo con el básquet. Todo comenzó en la escuela María Auxiliadora, cuando la profesora Anabela García reparó en su altura y la invitó a probar una disciplina que terminaría marcando su vida: “Vos sos alta, vení, te va a gustar el básquet”.
Desde entonces, el camino estuvo ligado a San Miguel, institución que también atravesó una etapa de crecimiento mientras desarrollaba la actividad en distintos espacios de la ciudad. En aquellos años, el club todavía no contaba con cancha propia y los entrenamientos y partidos se realizaban en escuelas y gimnasios municipales.
Años después llegó el traslado a Buenos Aires para estudiar Educación Física. Allí continuó jugando y comenzó a involucrarse cada vez más en la formación de las categorías menores. Pasó por Ferro, donde dio sus primeros pasos como entrenadora, y luego continuó su recorrido en Italiano, institución en la que también integró cuerpos técnicos de equipos masculinos de Federal y Prefederal.

En ese camino tuvo además un desafío particular: convertirse en la primera mujer en dirigir al primer equipo masculino de Italiano en un partido de competencia metropolitana. Una experiencia que amplió su recorrido y consolidó su perfil dentro de la conducción deportiva.
Actualmente, Tiseyra forma parte del cuerpo técnico de Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque, donde trabaja con Premini, Mini y U13 y se desempeña como asistente en U15 y U17. Precisamente, estas últimas dos categorías serán protagonistas de la visita a Río Gallegos.
La delegación estará conformada por 14 jugadoras y el viaje representará la primera experiencia de salida para el proyecto femenino que comenzó a desarrollarse el año pasado. La idea surgió a partir de un intercambio que ya había tenido un antecedente, cuando San Miguel viajó a Buenos Aires mientras Tiseyra todavía estaba vinculada a Ferro.
Ahora será GEVP el que llegue a la capital santacruceña y tendrá por delante un fin de semana cargado de básquet. La actividad comenzará el viernes en la cancha del “Santo” ubicada Sureda 11, con San Miguel y GEVP enfrentándose a las 19:00 en U15 y a las 20:30 en U17.
El sábado habrá una doble jornada. Por la mañana, GEVP enfrentará a Hispano Americano a las 10:00 en U15 y a las 11:30 en U17. Por la tarde, desde las 19:00, volverá a jugar ante San Miguel en U15, mientras que a las 20:30 se medirán nuevamente en U17.

El cierre será el domingo, con otros dos encuentros entre San Miguel y GEVP: U15 desde las 10:00 y U17 a partir de las 11:30.
Más allá de la competencia, Tiseyra entiende que el viaje representa una oportunidad para que las jugadoras conozcan otra realidad, compartan con otros equipos y puedan medir su nivel frente a rivales diferentes. Los amistosos servirán también para que el cuerpo técnico pueda observar fortalezas y aspectos a mejorar.
La entrenadora también marcó las diferencias entre el básquet de Buenos Aires y el de la Patagonia. Mientras que en Buenos Aires existe una mayor cantidad de clubes y una competencia más amplia, en Río Gallegos las distancias y la menor cantidad de instituciones generan otro escenario para el desarrollo de las categorías formativas.
Pero el viaje tendrá un valor que excede lo deportivo. Tiseyra volverá a encontrarse con personas que fueron parte de su formación y con jugadoras que compartieron generaciones dentro del básquet santacruceño. Entre ellas mencionó a Débora Colli, también surgida de San Miguel y actualmente vinculada a Peñarol, y a Juli Barra, otra representante del sur que llegó a jugar en la Liga Nacional Femenina.
Así, el fin de semana en Sureda 11 tendrá partidos, formación y competencia, pero también reencuentros. Para las chicas de GEVP será una experiencia para sumar minutos y conocer una nueva realidad deportiva. Para Olivia Tiseyra, en cambio, será el regreso al lugar donde comenzó todo.

“Trato de volver por lo menos una vez al año. Más allá de ir a jugar amistosos, para mí también es una recarga de energía”, sostuvo en diálogo con LU12 AM680.
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