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Por Pablo Silva. Especial, desde Paris.

 

-¿Cuál es el análisis que hacés sobre esta victoria?

-El calor jugó un papel inesperado y aún mucho más al no haber viento pero me llevo buenas sensaciones, sabía que Llamas es un gran jugador y que el partido iba a ser duro, pero por suerte salió todo como la habíamos planificado. Estoy muy contento y fundamentalmente por como lo fui llevando. Y también, contento por la parte física que respondió a pleno.

-El calor, como lo advertiste, jugo un papel imprevisto y exigente: ¿cómo te preparaste para ello?

-Fundamentalmente, administrando muy bien las energías dentro de la cancha y jugando punto a punto. Creo que la clave de mi crecimiento pasa por haber aprendido a administrar bien mi energía. Saber administrar energía y juego fueron las gran claves.

-¿Con este crecimiento pareciera haber llegado la hora de postergar los challengers para empezar a instalarte en el lote de arriba?

-Sí, esa es la idea. Aprendí mucho y pude tener mas regularidad y evitar los altibajos. Hoy me siento con muchas mas armas y también estoy mucho mejor físicamente. Y, asimismo,  pude trabajar mucho en mi mentalidad.

-Dentro de tu crecimiento, hay que señalar que tu saque pasó a ser un arma decisiva, con mucha velocidad y precisión.

-Trabajé muchísimo en mi saque: me he quedado haciendo una hora y media de canasto y por suerte hoy mi servicio es muy efectivo tanto en rapidez como en contundencia. Esto es una clave importante porque es vital meter muchos primeros saques.

-Hoy hay que festejar, pero mañana ya habrá que pensar en tu próximo rival, Davidovich: ¿cómo creés que será ese partido?

-Va a ser un partido muy parecido al de hoy, es un rival aguerrido, se van a jugar puntos largo y, además, es un jugador con mucha experiencia en estos torneos. Pero con Miguel Pastura, mi coach, trabajamos muchísimo parta estar a la altura e ir por más.

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