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Parecía que estaba todo dado para que comience el juego. Los dos equipos en la cancha. Los árbitros también. Atrás del alambre, los hinchas expectantes. Hasta el clima parecía dar tregua para una tarde de fútbol y pelota al piso. Pero faltaba algo, mientas los minutos seguían corriendo y los jugadores volvían a hacer movimientos de precalentamiento. Era la ambulancia, una condición obligatoria para que el partido se ponga en marcha. Pasadas las 17:20 horas, haría su entrada triunfal el vehículo sanitario y el árbitro Marcelo Ugarte de Comodoro Rivadavia, advirtiendo esta situación, daría el pitazo inicial.

La formación titular del Boxing Club. FOTO: VANINA JANCICH/LOA

Comenzado el partido, se empezaba a vislumbrar cierta incomodidad del local para hacerse con la pelota. En gran medida, por la intensidad con la que Escorpión salió a disputar cada jugada, con sus líneas adelantadas y buscando siempre redoblar la marca cuando la tenía uno de verde.

Así fue prácticamente casi todo el primer tiempo. Escorpión buscando recuperar rápido la pelota para poner a correr a sus atacantes y Boxing intentando controlar el trámite desde el fondo, pero sin encontrar lucidez ni tranquilidad a la hora de tenerla.

A pesar de esta superioridad inicial, tuvo sus chances el “Albiverde” con arremetidas de sus hombres de ataque, como Owen Soto y Ramiro Paileman, que solos se las ingeniaban para poder rematar al arco que fue bien custodiado por el 1 Espíndola, mostrando seguridad ante cada avance rival.

El once titular de Escorpión. FOTO: VANINA JANCICH/LOA

Pero Escorpión insistía una y otra vez con sus flamantes refuerzos, Carlos Vera y Juan Manuel Vila. Con este último, sobre todo, que jugaba bien abierto por el sector derecho del ataque y se mostraba siempre predispuesto a recibir el balón y avanzar hacía el arco rival. Por el lado de Vera, encontró su zona de confort entre los centrales de Boxing, Muñoz y Giménez, que cuando salían a cortar por las bandas dejaban un espacio más que importante por el centro de la defensa.

Y así llegarían las jugadas más relevantes de la primera mitad. Primero con Vila, que cortando en diagonal encontró una habilitación en soledad que lo dejó mano a mano con el arquero Rojas, que salió desesperado a cortar el ataque, pero sin contar con que el 11 de Escorpión no definiría de primera, sino que seguiría con pelota dominada hasta dejar al portero sin posibilidad de taparle el remate para definir de zurda con el arco vacío. 1 a 0 y festejo desatado de la barra de Escorpión que estaba atrás de ese arco.

Apenas unos minutos después, pasada la media hora de partido, sería Vera quien encontraría una pelota bollando entre la defensa “Albiverde” para irse solo contra el arco, pero no contaba el 9 con la salida desordenada del arquero Rojas afuera del área grande, que en el intento de despejar la pelota terminó llevándose puesto al delantero para que el árbitro sin dudar le mostrara la tarjeta roja..

El equipo de LU12 AM680, “Beto” Aravena en los relatos y Carlos Zapico en los comentarios. FOTO: VANINA JANCICH/LOA

Con el marcador en desventaja y con inferioridad numérica, el que pagó los platos rotos fue Ramiro Paileman, una de las figuras del Boxing, que debió dejarle su lugar al arquero suplente Tomás Barroso. Con esas dos incidencias, se bajó el telón de la primera mitad.

Comenzado el segundo tiempo, Boxing salió decidido a jugar un poco más en terreno rival y a intentar juntar piezas para no sufrir el jugador menos. Con esa idea, y aprovechando el buen pie de sus mediocampistas, llegaría el gol del empate, obra de su número 10 Carlos Cardozo que encontró un centro en el corazón del área para empujarla al fondo de la red. 1 a 1 y el local se entusiasmaba con tirarle la historia encima al “alacrán”.

Y lo logró por momentos, y casi pasa al frente. Otra buena jugada encontró a Owen Soto ingresando al área con pelota dominada y recibiendo una falta de atrás de la defensa de Escorpión. Otra vez sin dudar, el árbitro marcó el punto penal.

El encargado de patearlo fue Fabrizio Bórquez, volante por derecha devenido a lateral, que con seguridad acomodó la pelota en el punto penal, tomó poca carrera y le pegó a la derecha del arquero a media altura con una buena potencia, pero el arquero Espíndola ya había elegido ese palo y en la volada consiguió despejar la pelota y ahogarle el gol del triunfo al “albiverde”.

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El periodista de LU12 AM680 NIcolás Boccalon desde el campo de juego. FOTO: VANINA JANCICH/LOA

Inmediatamente, cuando Bórquez aún se lamentaba de la situación perdida, llegaría el gol de Escorpión, obra del defensor Facundo González, que con un remate desde el vértice del área cruzó la pelota la clavó abajo al segundo palo del arquero, que no tuvo nada que hacer. 2 a 1 y la balanza que parecía inclinarse de vuelta a favor de Escorpión. Iban 65 minutos.

Los técnicos empezaron a mover los bancos, buscando un poco más de piernas frescas, pero el trámite no cambió mucho. Boxing intentaba generar juego desde la mitad de la cancha, pero cuando buscaba a su número 9 Soto lo encontraba solo, sin mucho margen para asociarse.

Escorpión apostaba a un contrataque que lo encontrar con superioridad numérica, pero la defensa del Boxing ajustó ya había ajustado las posiciones y empezaba a ganar los duelos buscando darles rápido la pelota a los mediocampistas para ver si podían inventar algo.

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“Las Malvinas son Argentinas”, la bandera que colgó la hinchada del Boxing. FOTO: VANINA JANCICH/LOA

Hasta que, a la media hora del complemento, el jugador polinfuconal que tiene Escorpión, Leandro Hernández, salió del lateral izquierdo por un rato y se fue al medio, donde encontró una pelota que le quedó en los pies y desde afuera del área desenvainó un remate que sorprendió a propios y extraños, pero sobre todo al arquero Barroso, que intentó darle un manotazo en el aire a la pelota, pero el remate ya estaba envenenado y tenía como único destino la red. 3 a 1 y euforia del banco aurinegro y de los hinchas que ahora habían quedado lejos del festejo pero que igual se hacían sentir.

En el tramo final, Boxing intentó achicar diferencias, pero quedó solo en intenciones, mientras que Escorpión se mostró conforme con el resultado y resignó el ataque apostando a alguna contra rápida con los jugadores que habían ingresado desde el banco, aunque sin fortuna.

Así las cosas, todo se definirá el próximo domingo en la cancha de Hispano Americano, donde Escorpión hace de local. A pesar de los dos goles de diferencia, la llave aún está abierta y habrá que ver quien está más lúcido durante más de 90 minutos para sellar su clasificación a la próxima ronda.

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