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La clasificación de la Selección Argentina a una nueva final de la Copa del Mundo desató una verdadera fiesta en todo el país, y Río Gallegos no fue la excepción. Minutos después del triunfo por 2 a 1 sobre Inglaterra, con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, cientos de vecinos se congregaron en la emblemática intersección de las avenidas Néstor Kirchner y San Martín para vivir una noche cargada de emoción, banderas y fervor celeste y blanco.

El pitazo final marcó el inicio de una celebración espontánea que reunió a familias, grupos de amigos y fanáticos de todas las edades. Vestidos con camisetas de la Selección, portando banderas argentinas y haciendo sonar bombos, bocinas y cánticos, los hinchas transformaron el tradicional punto de encuentro de la ciudad en el epicentro de los festejos.

El triunfo ante el conjunto inglés significó mucho más que el pase a la definición del campeonato. Con un equipo sólido y efectivo, Argentina volvió a demostrar su jerarquía en una instancia decisiva y ahora buscará sumar una nueva estrella cuando enfrente a España en la gran final del Mundial.

En Río Gallegos, el clima fue de absoluta euforia. Los vehículos desfilaron haciendo sonar sus bocinas mientras los peatones acompañaban con canciones dedicadas a la Selección. La esquina de Kirchner y San Martín volvió a convertirse en el escenario elegido por los riogalleguenses para celebrar uno de los momentos deportivos más importantes del año.

FOTO JOSE SILVA/LA OPINION AUSTRAL

Durante varias horas, la ciudad vivió una auténtica fiesta popular, en un marco de alegría compartida donde el único protagonista fue el seleccionado argentino. El sentimiento de orgullo nacional quedó reflejado en cada bandera, cada abrazo y cada cántico, anticipando lo que promete ser otra jornada histórica cuando el equipo albiceleste dispute la final frente a España.

Con la ilusión intacta y el sueño de volver a conquistar el mundo, Río Gallegos ya comenzó a palpitar el partido decisivo. La esperanza de un nuevo título mundial une nuevamente a millones de argentinos, que acompañarán al equipo con la misma pasión que volvió a sentirse en las calles de la capital santacruceña.

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