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Hace nada mas que treinta y cinco años, un equipo de fútbol de Río Gallegos (Bancruz) jugó en Buenos Aires contra Nueva Chicago en el barrio de Mataderos, por la clasificación por un Torneo del Interior, hecho mas que trascendente en aquellos años y aún en la actualidad, dado que fue el primer equipo en llegar a la gran urbe para disputar un encuentro oficial de fútbol.
Si bien en sentido inverso algunos clubes habían visitado el sur como el caso del primer equipo de San Lorenzo en los años 30, algo que recordaremos en breve, nunca se había llegado a jugar en la Capital Federal y esta fue esa primera vez cuando Bancruz que había nacido en los 70 por iniciativa del personal del Banco de la provincia de Santa Cruz, llegaba a Buenos Aires para disputar un encuentro clasificatorio dentro del Torneo del Interior con la posibilidad de ascender a la B Nacional.


El resultado de ese día fue favorable a los del “Torito de Mataderos” por 3 a 0, y luego vendría la revancha en cancha de Ferrocarril, con un día donde se soportó una intensa lluvia y se secó el piso como se pudo (muy poco), testigo mudo es la imagen que acompaña esta nota, pero mas allá del resultado y de la hinchada de Nueva Chicago que vino vía terrestre desde Buenos Aires a alentar a su equipo, el partido fue toda una fiesta.
Los bancarios con el director técnico Pedro Hernández que no era mas que un cajero del Banco Provincia con mucho entusiasmo y los baluartes que entraron al juego como Roque “Rata” Maldonado, el “Chulengo” Aguero, “Tony” Averza, Armando Serón, Claudio Martínez, Marcelo Trevotich, el mismísimo Rubén Capovilla y Darwin Fuentes Vega entre otros, cumplieron un rol destacado, enfrentando a jugadores de la talla de Giovagnoli, Chacoma, Cataldo, Almirón y otros.
El árbitro del encuentro en Buenos Aires fue Humberto Dellacasa, y fue sin lugar a dudas uno de los hechos deportivos mas trascendentes de la época y que aún hoy persiste como la única vez en que un equipo galleguense fue a jugarse sus chances a la Capital Federal, nada mas y nada menos.
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