Your browser doesn’t support HTML5 audio

El fútbol infantil volvió a regalar una jornada de alegría y orgullo para Boca de Río Gallegos. La categoría 2018 tuvo una destacada participación en la cuarta edición del torneo infantil “Siempre Alegres”, organizado por el Club Social y Deportivo Don Bosco, y terminó celebrando el campeonato con una actuación sobresaliente.

El certamen reunió a equipos de las categorías 2016 y 2018, en una propuesta que tuvo como objetivo no sólo promover la competencia, sino también fortalecer los valores de compañerismo, amistad y respeto entre los chicos, los cuerpos técnicos y las familias.

En ese marco, los pequeños representantes de Boca construyeron una campaña perfecta: se consagraron campeones invictos, ganaron todos los partidos que disputaron y finalizaron además como el equipo con la valla menos vencida del torneo.

772481729_1049482558006726_18352-644x728
Felipe Martínez se quedó con el premio a la valla menos vencida.

Uno de los grandes responsables de ese logro fue Felipe Martínez, reconocido por su actuación bajo los tres palos al quedarse con la distinción a la valla menos vencida. Un premio que refleja el sólido trabajo defensivo desarrollado a lo largo de toda la competencia.

También hubo reconocimiento individual para Dante Clavero, elegido como jugador destacado del certamen por su rendimiento y aporte al equipo durante la competencia.

771708732_1469857678503577_74298-644x728
Dante Clavero fue elegido mejor jugador del torneo.

Más allá de los premios y del resultado deportivo, el campeonato representa una nueva muestra del crecimiento de las divisiones formativas de Boca de Río Gallegos. El esfuerzo cotidiano de los chicos, el acompañamiento del cuerpo técnico y el respaldo permanente de las familias fueron parte fundamental de una experiencia que quedará como un recuerdo especial para este grupo.

La organización del torneo “Siempre Alegres” puso nuevamente en valor al fútbol infantil como un espacio de encuentro y formación, donde los resultados tienen importancia, pero también lo tienen los vínculos que se construyen alrededor de la pelota.

 

 

Leé más notas de La Opinión Austral