Boca Río Gallegos consiguió una importante victoria por 2-1 ante Escorpión por la segunda fecha del Torneo Clausura. Después del empate 2-2 frente a UPP en el debut, el conjunto dirigido por Eduardo “Mono” Martínez sumó sus primeros tres puntos y comenzó a mostrar sus credenciales en el certamen.
El triunfo tuvo además un condimento especial por las condiciones en las que se disputó el encuentro. El partido, que finalmente comenzó a las 22 horas, estuvo marcado por el frío, el viento, la lluvia y la nieve, en una noche de condiciones climáticas adversas. A pesar de todo, Boca logró quedarse con una victoria trabajada ante un Escorpión que llegaba envalentonado tras dos triunfos consecutivos.
Luego del encuentro, Martínez dialogó con LU12 AM680 y dejó sus sensaciones sobre un partido que lo tuvo como uno de los grandes protagonistas desde el banco. “Fue un partido durísimo, pero con la alegría de habernos quedado con los tres puntos, que era importantísimo sumar”, señaló el entrenador, quien reconoció entre risas las consecuencias de la intensidad del partido: “Estoy afónico de tanto gritar anoche”.
El técnico valoró el comienzo del campeonato, aunque dejó claro que el objetivo del plantel va mucho más allá de estos primeros resultados. “No nos queremos conformar con esto, queremos seguir compitiendo, queremos seguir llevando al club a que juegue otras cosas, otras instancias”, afirmó en diálogo con LU12.
Martínez explicó que durante esta temporada se mantuvo una base del plantel y se incorporaron algunos refuerzos, luego del proceso de reconstrucción que atravesó el equipo durante el torneo anterior. Boca ya había mostrado señales de crecimiento en el campeonato pasado, aunque los resultados no siempre acompañaron ese rendimiento.
“Tenemos que mejorar muchísimo de cara a lo que viene y de cara a lo que apuntamos”, sostuvo el entrenador, quien remarcó que todavía queda mucho trabajo por delante.
En ese sentido, destacó especialmente la predisposición del plantel y la conformación de un grupo de trabajo que incluye a jugadores, cuerpo técnico y dirigentes. “Somos un buen grupo de laburo”, resumió, resaltando la disposición de los futbolistas para trabajar en los aspectos físicos y tácticos.
También puso en valor el acompañamiento de la dirigencia y de la institución, y destacó la presencia de los dirigentes durante el encuentro ante Escorpión. “El fútbol es contagio: contagiarse día a día, el compañero, el cuerpo técnico, los dirigentes, una institución que acompaña día a día”, expresó.
Uno de los nombres que se ganó la atención en este comienzo de campeonato es el de Joaquín “Ruso” Guzmán, incorporación que Martínez ya conocía de temporadas anteriores. El entrenador se mostró satisfecho con el rendimiento del jugador durante las dos primeras fechas y destacó especialmente su adaptación al plantel.

“Ha tenido un gran desempeño estos dos partidos y se siente cómodo, se siente querido en el club”, explicó Martínez a LU12 AM680, remarcando además la importancia de ese aspecto teniendo en cuenta que el futbolista se encuentra lejos de su casa.
Para el entrenador, Guzmán es un jugador que aporta en las distintas facetas del juego y que permanentemente exige al equipo, tanto en ataque como en defensa.
Más allá de su función como entrenador de la Primera División, Martínez también trabaja en la coordinación del fútbol federado de Boca. En ese ámbito, el objetivo es recuperar y fortalecer el desarrollo de las divisiones formativas.
“Queremos que el fútbol de Boca vuelva a resurgir”, afirmó.
El entrenador reconoció que se trata de un trabajo complejo, especialmente frente a instituciones que llevan años desarrollando sus inferiores, pero aseguró que Boca apuesta a seguir creciendo y tomando como referencia las experiencias positivas de otras entidades.
En ese proceso destacó el trabajo de los profesores y entrenadores que se fueron incorporando a la estructura del fútbol boquense, entre ellos Guillermo Lauquen, Matías Pérez y el recientemente sumado entrenador de arqueros Héctor Malbenda.
“Todo eso también te va ayudando a que los chicos se motiven, entren, quieran quedarse en el club”, explicó.
Sin demasiado tiempo para relajarse, Boca ya tiene la mirada puesta en su próximo compromiso. Por la tercera fecha del Clausura enfrentará a Ferro, el domingo desde las 16 horas en la cancha de Boca.

Martínez sabe que será otra prueba exigente. “Ferro siempre es un rival difícil”, advirtió, y remarcó que el equipo deberá mantener la concentración y no confiarse.
El plantel tendrá una jornada de descanso después del desgaste físico del encuentro ante Escorpión y luego comenzará la preparación específica para el próximo desafío.
Boca ganó, sumó y empieza a tomar impulso. Pero para Eduardo “Mono” Martínez, la victoria ante Escorpión es apenas un paso dentro de un objetivo mucho más ambicioso: seguir creciendo, competir por cosas importantes y devolver al club a los primeros planos del fútbol local.
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