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La diferencia era de dos goles, luego del 3 a 1 en el partido de ida. Una diferencia importante pero que no le permitía a Escorpión relajarse teniendo en cuentas las armas ofensivas del “Albiverde” y más aun recordando que el primer partido Boxing lo afrontó prácticamente con uno menos por la expulsión de su arquero.

Así las cosas, apenas comenzado el partido daría el primer golpe el “Albiverde” con un gol de su número 9 Owen Soto, que escapándosele a toda la defensa del “alacrán” se fue solo contra el arquero Espíndola y apenas se la punteó para estampar en soledad el 1 a 0.

Con la diferencia global de un solo gol, parecía que los dirigidos por Matías Clavel le tirarían toda la historia encima a su rival. Pero la desventaja tan temprana de alguna forma despabiló a los muchachos de Escorpión, que ajustaron las marcas del fondo y empezaron a disputar cada pelota con más intensidad.

Por el lado del Boxing, intentaba darles velocidad a sus ataques en los pies de sus hombres de ataque, Paileman, Soto y Cardozo, pero no encontraba la lucidez necesaria en los metros finales, y cuando la encontraba, aparecía la figura de Espíndola, el arquero de Escorpión que fue la figura no sólo de la tarde sino de la serie, recordando el penal atajado en el partido de ida cuando las cosas estaban empatadas en uno.

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Owen Soto celebra su gol. Fue a los 5 minutos de comenzado el partido. FOTO: VANINA JACINCH/LOA

En cuanto al “alacrán”, no podía hacer pie con la pelota, la perdía muy rápido o la rifaba para arriba buscando alguna escapada de sus hombres más rápidos, Vila y Maidana, pero Boxing le cerraba los espacios y tampoco dejaba maniobrar a sus volantes creativos, Méndez y Haro, mientas el centro delantero Vera caía en el embudo que le proponían los centrales Muñoz y Giménez.

Aun así, el que más insinuaba en el equipo local era su número 7, Gustavo Méndez, que luchaba cada dividas contra los defensores del Boxing, que lo superaban en altura. Lejos de resignarse, el ex Arsenal de Sarandí fue a luchar una pelota contra el central Muñoz, ganándole la posición y definiendo rápido por arriba del arquero Barroso, que en un error de cálculo quiso pegarle un manotazo a la pelota, pero terminó metiéndola en su propio arco. 1 a 1 y festejo desatado del banco de Escorpión y de los hinchas que estaban detrás del alambrado.

Comenzada la segunda mitad, los técnicos empezaron a mover los bancos, buscando piernas frescas en un partido que se hacía cada vez más físico y más disputado en cada pelota. En ese ida y vuelta, las más claras fueron para el Boxing, que siempre chocaba contra el arquero Espíndola, que a esa altura del partido había cerrado el arco y despejaba todo lo que pasaba cerca con los puños.

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El arquero Juan Manuel Espíndola, figura de la serie, despeja la pelota con los puños. FOTO: VANINA JANCICH/LOA

A medida que pasaban los minutos, Escorpión se iba sintiendo más cómodo con el resultado y eso le daba tranquilidad para poder generar más jugadas de ataque, aunque no podía llegar con mucha gente al área rival, por lo que le costaba generar jugadas de peligro real. La única que tuvo, también en los pies de Méndez, la despejó de muy buena manera el arquero Barroso con los pies, salvando lo que podría haber sido el final anticipado de la serie.

Boxing iba, con más orgullo que fútbol, y así tuvo igualmente sus chances, con remates de afuera que sea iban desviados o con centros al área que no lograban conectar sus delanteros. Así, poco a poco se fueron diluyendo los minutos finales y las posibilidades del equipo de Matías Clavel de revertir la historia. Escorpión consiguió un empate que era lo mismo que la victoria y no se movió de ahí.

Una jornada histórica para esta joven institución que año tras año pelea de igual a igual contra los históricos, y una jornada para el olvido del Boxing, que no está acostumbrado a que se le corte la ilusión tan rápido en el certamen regional.

Quedará para el “Albiverde” afrontar de la mejor manera lo que resta del campeonato local, donde todo parece indicar que se enfrentará en playoffs a su clásico rival, Hispano, por lo que habrá que levantar cabeza rápido.

Para Escorpión, el próximo escollo será Camioneros de Río Grande, que por penales dio el batacazo y dejó afuera a Bancruz, de un flojo rendimiento en el día de ayer. La competencia local, por el momento, quedará en un segundo plano, aunque habrá que ver que decide su técnico.

 

 

 

 

 

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