Your browser doesn’t support HTML5 audio
Si había una manera de cerrar un fin de semana con una sonrisa, San Miguel encontró dos. Los dos equipos de Primera del club tuvieron una actuación destacada y regresaron con resultados que invitan a ilusionarse: título en El Calafate y un comienzo perfecto en Punta Arenas.
En la Villa Turística, el equipo conducido por “Bocha” Murno tuvo que atravesar un verdadero maratón de básquet. Fueron cinco partidos en apenas tres días y cinco triunfos para terminar levantando el trofeo del Torneo del Oeste “Ramón Lafuente”.
El recorrido comenzó con una victoria trabajada frente a Unión por 63 a 58. Sin demasiado tiempo para descansar, San Miguel volvió a salir a la cancha y derrotó a EMBA por 61 a 55. El tercer partido de la fase inicial también terminó con festejo: fue 61 a 50 ante El Trébol.
Con el pasaje a semifinales asegurado, llegó el momento de dar otro paso. San Miguel se impuso 69 a 61 frente a Huracán y se metió en la gran final.
Y allí apareció la mejor versión del equipo. En el partido decisivo, San Miguel fue contundente, superó 78 a 50 a Argentinos del Sur y se quedó con el campeonato. Cinco partidos, cinco victorias y un título para coronar un viaje que había comenzado el viernes y que terminó el domingo con la copa en las manos.
Pero mientras un equipo hacía historia en El Calafate, el otro también tenía motivos para festejar al otro lado de la frontera.
El plantel preparado técnicamente por Mariano Zorzoli emprendió su primer viaje correspondiente al Torneo Clausura de la Liga de Punta Arenas y regresó con un balance perfecto: dos partidos jugados y dos ganados.
El debut fue el sábado por la noche ante Inacap. En un partido parejo y de marcador cerrado, San Miguel consiguió quedarse con la victoria por 70 a 67 y comenzó el torneo con el pie derecho.
Al día siguiente llegó el segundo desafío. Apenas unas horas después, el conjunto santacruceño volvió a saltar a la cancha y enfrentó a Umag. El cansancio del viaje y del partido anterior no impidió otra gran actuación: fue triunfo por 72 a 63 para completar un fin de semana perfecto.
Dos equipos, dos escenarios y una misma camiseta.
Mientras en El Calafate hubo vuelta olímpica, en Punta Arenas hubo dos triunfos que marcan un excelente comienzo de competencia. Para San Miguel, el resultado es una muestra del trabajo que se viene realizando y del crecimiento de sus planteles de Primera.
El equipo de Murno regresó de la Villa Turística con el título bajo el brazo después de cinco batallas ganadas. El de Zorzoli volvió de Punta Arenas con dos victorias y la ilusión intacta de cara a lo que viene.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia