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En una final electrizante que contó con la cobertura especial de los periodistas de La Opinión Austral Jorge Bilbao y Tamara Moreno, el equipo comodorense cerró la serie final por 4 a 2 y logró concretar en su tercera oportunidad el objetivo que había comenzado a construir con autoridad desde el inicio de la definición.
Después de ganar los dos primeros encuentros en Santiago del Estero y quedarse también con el tercer juego en Comodoro Rivadavia, el Verde había quedado a una victoria del título. Sin embargo, las derrotas en el cuarto y quinto partido estiraron la definición y obligaron a disputar un sexto encuentro que terminó convirtiéndose en una verdadera fiesta para el básquet patagónico.
La expectativa era enorme. Los antecedentes acompañaban al conjunto sureño, ya que nunca en la historia de la Liga Nacional un equipo había perdido una serie final después de tomar una ventaja de 3 a 0.
Además, la institución buscaba volver a celebrar un campeonato después de 19 años, desde aquella recordada conquista de la temporada 2006 cuando derrotó a Libertad de Sunchales por 4 a 2.
Con 2.276 espectadores ocupando cada rincón del Socios Fundadores, el clima fue el de una gran final desde mucho antes del salto inicial.
Gimnasia presentó como titulares a Emiliano Toretta, Federico Grun, Martiniano Dato, Anyelo Cisneros y Bryan Carabalí, mientras que Quimsa inició con Sebastián Orresta, Brandon Robinson, Leonardo Lema, Tyren Johnson y Sam Freeman.
Desde el comienzo, Gimnasia mostró la concentración y la intensidad necesarias para afrontar una definición de esta magnitud. Con una defensa sólida y controlando el ritmo del juego, logró imponerse en el primer cuarto por 18 a 10. La ventaja se mantuvo durante el segundo parcial, donde el conjunto local consiguió administrar las diferencias para retirarse al descanso largo con una ventaja de siete puntos, 38 a 31.
Quimsa intentó reaccionar en el tercer cuarto, apelando a la experiencia de sus principales figuras y buscando descontar en el marcador. Sin embargo, el equipo de Favarel respondió en los momentos clave y conservó el control del partido para ingresar a los últimos diez minutos arriba por 51 a 43.
Con el título cada vez más cerca, el último cuarto encontró a un Gimnasia decidido a no dejar escapar la oportunidad. Empujado por el aliento constante de su gente, el Verde mantuvo la ventaja, administró la presión de los minutos decisivos y terminó sellando una victoria contundente por 68 a 56 que desató el festejo en las tribunas.
El pitazo final marcó el comienzo de una celebración largamente esperada. Jugadores, cuerpo técnico e hinchas compartieron la emoción de una conquista histórica que devuelve a Gimnasia a lo más alto del básquet argentino. Diecinueve años después de su primera estrella, el conjunto comodorense volvió a ser campeón de la Liga Nacional y ratificó su lugar entre los grandes protagonistas de la competencia.
La copa quedó en Comodoro Rivadavia. Gimnasia volvió a tocar la gloria y escribió un nuevo capítulo dorado en la historia del deporte patagónico.


























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