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“A Jorge Castro nunca le dije Roña, ni Locomotora. Siempre lo llamé Jorge, en público y en lo profesional. Fue el boxeador que más rápido recibió aquello de “El Ángel” en lo que yo recuerdo del boxeo profesional. En los 88’ recuerdo los nocauts contra Carlos Velázquez o Carlos Pastrán; la manera de moverse y, sobre todo, su mirada. Fue lo que llevó precisamente a que todo el público porteño entrase con él. A partir de ahí, apareció el boxeador famoso, que nunca dejó de recordar el debut con el Trompa Arce y la pelea con Poroto, ese guapo de Puerto Deseado a la salida de una discoteca.
Fui testigo directo de aquellas peleas de la FAB que eran bárbaras, con Lorenzo García, con Ramón Abeldaño y la apertura del Luna Park. Trabajamos en todo lo previo, pero nosotros nos fuimos con Juan Carlos Lectoure, el mismo día a Estados Unidos y no la pudimos ver. El recuerdo del París Bercy con Terry Norris. A la noche, Castro me dijo: “Te escuché de abajo que en un round dijiste, madura el nocaut, madura el nocaut, va a ganar Norris. Nunca estuve cercano al nocaut”.
Fue la única observación que me hizo desde que tenemos trato de 1988, en aquel contacto en Catamarca con la pelea ante Pedro Ruiz donde yo cometí uno de los grandes fursios de mi vida en geografía e ignorancia, que dije nacido en “Caleta Olivia, Chubut” y eso Oscar Ayala me lo remarcó como si le hubiese robado plata del bolsillo.
El de los 90 fue un triángulo fantástico. ¿Quién fue más? Castro, Coggi o Vásquez. La relación siempre buena con Castro, corta. No fui de su mesa chica, pero fui una persona a la que siempre me respondió ante cualquier consulta.
Últimamente mucho nos veíamos en los canales de televisión. No sabía y le agradó saber aquello que dijo Roy Jones, que peleó desde mediano a pesado con los mejores, y que nunca había tenido ante sí una mandíbula tan dura como la de Jorge Castro y a un guapo para aguantar las peleas. Eso le causó placer. Fui al programa del Roña y Johnny, su programa de streaming, y realmente era como estar en un campo minado, porque como conductor y con sus preguntas, era tremendo.
No estoy preparado, todavía no me cayó la noticia. Está hablando el periodista, pero creo que después de tantos años de buen trato; me va a caer un piano en la cabeza cuando tenga conciencia de esto”.
Osvaldo Príncipe, periodista especializado en boxeo.
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