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Desde los primeros tiempos cuando el fútbol comenzó a tomar cuerpo en la vida del pueblito del 1900, el intercambio deportivo se afianzó notablemente con la población mas cercana con la que se podía compartir la disciplina, y curiosamente ésta pertenecía a la República de Chile, por lo que la ciudad de Punta Arenas, capital de los magallánicos, fue también impulsora de ese intercambio deportivo de los primeros tiempos de Río Gallegos.
Así y revolviendo un poco la historia no escrita, vivida solamente en publicaciones de algunas instituciones y en el seno de la sociedad de aquellos tiempos, aparece la selección de Punta Arenas ganándole a la selección de Río Gallegos el 3 de febrero de 1922 como para dar un ejemplo, y si bien se jugaba también con otros equipos como el partido contra Puerto Santa Cruz del 5 de abril de ese año que tuvo su repetición el 7 de abril del año siguiente, a partir de 1924 fue aún mayor con los chilenos.
Esto vino a colación porque el Boxing Club invitó a jugar a sus amigos del Scout de Punta Arenas en aquel primer encuentro del 1 de abril de 1924, partido que se jugó en la cancha del ex Hipódromo como se lo denominaba al lugar, por donde hoy están ubicadas las instalaciones de la Sociedad Rural y del Atlético Boxing Club sobre la actual Avenida San Martín.
Esto se repetiría dos años mas tarde con el Boxing viajando a Punta Arenas el 11 de abril de 1925 donde perdió 2 a 0, la visita del Scout del 14 de febrero de 1926, la visita del Boxing a punta Arenas del 15 de marzo de 1926 y el posterior viaje del Deportivo Chile a Río Gallegos el 8 de enero de 1928, la venida del Scout a Río Gallegos el 4 de abril de 1928 y lo que se repetiría en 1929 y así sucesivamente.
Aumentado notoriamente en los años 30 con las visitas del Deportivo Naval , del Deportivo Chile, del Audax, del Bories de Puerto Natales, del Deportivo Español quienes compartieron con los equipos locales como el Boxing y el Boca de la primera fundación, hicieron posible un intercambio llamativo en forma permanente que a través del tiempo conformó una relación de amistad deportiva mas que importante.
Podríamos continuar haciendo relación a esto e incluso ampliarlo, pero todo este ida y vuelta se fue diluyendo lentamente ya a partir de 1950 y fue cada vez mas esporádico, producto quizás del crecimiento de otros instituciones que ocuparon el lugar de los viajeros o de otros prolegómenos que cambiaron el nivel de importancia de la época.
Lo cierto es que quizás en los 80 se dieron los últimos viajes permanentes hacia y desde Chile en materia de fútbol a nivel de primera división o de selecciones, porque el interés local primó sobre lo demás y agregado a eso, otras razones de singulares características como por ejemplo a partir de comienzos de los años 70, el torneo Regional como objetivo principal de cada entidad fue quizás uno de los aspectos mas característicos del fútbol local, y que cortó de cuajo el intercambio con los vecinos de la región.
Lo cierto es que hace ya bastante tiempo en que no se comparte con ningún vecino salvo en determinadas circunstancias, pero aquel ida y vuelta de los años 20, lo que tenia una destacada repercusión en el pueblo de esos años, dejó de existir por la modernidad o quizás por la ampliación de clubes, equipos y gente, sumado al crecimiento de una comunidad que amplió sus espectros en casi el doble en pocos años y que lo cuadruplicó aún mas desde los 40 en adelante hasta la fecha.
Miles de anécdotas y cientos de comentarios en los clásicos pobladores de los primeros años se fueron perdiendo en el tiempo y el día que alguien resuelva escribir la historia, deberá de concurrir a los que queden para contarles hechos e historias como aquella vez en cancha de Hispano, cuando tres chilenos fueron a parar al Hospital y el partido se tuvo que suspender, pero esa es otra historia.
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