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La pasión mundialista volvió a sentirse con fuerza en Río Gallegos. Apenas el árbitro marcó el final del intenso encuentro que consagró la victoria de Argentina por 3 a 2 sobre Cabo Verde, una multitud de vecinos salió a las calles para celebrar una nueva clasificación de la “Scaloneta” en la Copa del Mundo 2026.

El punto de encuentro fue, una vez más, el centro de la capital santacruceña, donde familias, grupos de amigos y simpatizantes de todas las edades se reunieron con banderas argentinas, camisetas albicelestes, bombos y bocinas para expresar su alegría por el sufrido triunfo conseguido en tiempo suplementario.

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Minutos después del final del partido, la gente copó la emblemática esquina de Río Gallegos. FOTO JOSE SILVA/LA OPINION AUSTRAL

La celebración se desarrolló en un clima de absoluta fiesta. Los tradicionales cánticos en apoyo a la Selección, el sonido de las bocinas y los fuegos artificiales acompañaron una noche que volvió a teñir de celeste y blanco las principales arterias del centro de la ciudad.

El encuentro mantuvo en vilo a millones de argentinos. Luego de un desarrollo muy parejo y cambiante, el equipo dirigido por Lionel Scaloni logró imponerse por 3 a 2 ante una combativa selección de Cabo Verde, sellando así el pasaje a los octavos de final del certamen mundialista.

En Río Gallegos, la emoción se trasladó inmediatamente a las calles. Muchos vecinos llegaron caminando desde distintos barrios, mientras otros lo hicieron en vehículos, conformando una extensa caravana que recorrió el centro de la ciudad entre cánticos de aliento, banderas y muestras de orgullo nacional.

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Muchos niños celebraron el triunfo de la “Scaloneta”. FOTO JOSE SILVA/LA OPINION AUSTRAL

Como en cada cita mundialista, el corazón de la capital santacruceña volvió a convertirse en escenario de una celebración popular, donde el fútbol logró reunir a generaciones enteras bajo un mismo sentimiento.

Con la clasificación asegurada, la ilusión de los hinchas argentinos continúa intacta. Mientras la Selección ya piensa en su próximo compromiso, en Río Gallegos quedó demostrado una vez más que cada victoria albiceleste se vive con la misma intensidad que en cualquier rincón del país.

 

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