“Te cuento la noticia tan esperada”, fue el mensaje que mandó Agustina, la mamá de Aimara, a La Opinión Austral.
Esa noticia que tanto necesitaban escuchar llegó cuando les comunicaron que estaba todo dado y pautado para que su hija, de nueve años, fuera tratada en Buenos Aires en el Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento.
La lucha de la familia empezó hace muchos años, cuando Aimara tenía apenas tres su mamá notó que algo no andaba bien con su pie.
Lo que siguió en los años posteriores fueron visitas a médicos que no lograban dar con un diagnóstico certero.
Su caso está incluido dentro de las Enfermedades Poco Frecuentes y, gracias al contacto con la Asociación en Río Gallegos, pudo dar con un médico que les propuso realizar una intervención quirúrgica.
“Me dijeron que podía ser una trombosis, pero fue algo que descartaron muchas veces, un traumatólogo me dijo que era algo superficial y que se iba a ir con el tiempo”, relató.
Durante el 2021 sacó una consulta con un médico de Buenos Aires que, apenas vio a Aimara, le dijo a Agustina que tenía una tumoración.
El médico atenderá a Aimara en el Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento
“Cuando me dijo eso casi me muero, ahí empezamos a hacerle estudios, viajamos a El Calafate para una resonancia que no se veía bien qué era, después le hicieron otro estudio y ahí empezó toda la lucha, porque me dijeron que era una malformación en la arteria venosa”, contó.
En ese momento, salió la solicitud de derivación a Buenos Aires. “La nena empezó a empeorar cada vez más, me dicen que era una trombosis, la dejaron internada tres días y me llaman para que fuera derivada porque no tenían especialistas”, contó Agustina.
La atendieron en el Hospital Gutiérrez donde vuelven a descartar la trombosis. Desde el Garrahan, en tanto y acorde a lo que supo La Opinión Austral, determinaron que el caso de Aimara no era operable. Pese a ello, Agustina dio con un especialista que propuso la intervención.
“Ahí empezamos todo el calvario nuevamente, ella estaba con mucho dolor, en ese momento conocí a gente de la Asociación de Enfermedades Poco Frecuentes y una señora que pasó lo mismo que yo”, describió Agustina.
Con ese contacto, dio con un cirujano vascular. “Yo veía a mi hija sufrir y no sabía qué hacer, lejos de todo, con la asociación me contuvieron mucho y me ayudaron, hice la interconsulta y el cirujano atendió a mi hija y le hizo los estudios”, remarcó.
La noticia
El especialista particular propuso la intervención quirúrgica a la niña y, finalmente, viajaron a Buenos Aires ayer domingo, por lo que este lunes tendrán la consulta médica previa a la operación.
Al momento, Aimara estuvo con anticoagulantes hasta que el médico cirujano le confirmó la fecha para que fuera operada.
Estamos felices, con nervios, pero estábamos esperando esto hace mucho
El nueve de septiembre Aimara tiene la fecha de cirugía programada que determinará cómo sigue con el tratamiento.
“Será atendida en el sanatorio donde opera el doctor, porque es una operación compleja de varias horas y el lugar tiene los insumos necesarios por si se complica la intervención”, contó.
“Tenemos mucha alegría, ella está nerviosa, pero después de tanto se pudo dar”, agregó Agustina.
Para la mamá “es algo que esperábamos” y confía en que “esto le va a cambiar la vida”. Lo que continúe luego de la operación dependerá de cómo resulte la misma, pero Agustina tiene la esperanza de poder ponerle un fin a la historia y que Aimara pueda retomar su vida habitual.
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