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Un incendio de grandes dimensiones movilizó este lunes por la tarde a los equipos de emergencia de El Calafate, luego de que una vivienda fuera completamente destruida por un foco ígneo originado, según las pericias preliminares, por una contingencia eléctrica vinculada al funcionamiento de un caloventor. Si bien las pérdidas materiales fueron totales, el hecho no dejó personas heridas debido a que el propietario había salido del inmueble minutos antes de que comenzaran las llamas.
Según pudo saber La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas y lo consignado por medios de la villa turística, se pudo saber que el siniestro se registró alrededor de las 17:25 en la intersección de las calles Enrique Barragán y Oyarzun, donde vecinos advirtieron la presencia de humo y fuego que rápidamente envolvía una construcción de material ligero. La emergencia motivó el inmediato despliegue de personal de la División Cuartel 21ª de Bomberos, que acudió al lugar con una dotación especializada para contener el avance del incendio.
Al arribar, los efectivos comprobaron que el fuego se desarrollaba con intensidad sobre la estructura de la vivienda. De inmediato desplegaron una línea de ataque de 38 milímetros y comenzaron las tareas de extinción para impedir que las llamas alcanzaran construcciones cercanas, un riesgo permanente en sectores donde las viviendas se encuentran relativamente próximas entre sí.
El trabajo coordinado permitió controlar el incendio tras poco más de una hora de intensas tareas, finalizando el operativo alrededor de las 18:30. A pesar de la rápida intervención, el fuego había provocado daños irreversibles y la vivienda quedó completamente destruida.
Uno de los datos que permitió reconstruir el origen del siniestro surgió del relato del propio propietario. Según pudo conocerse, el hombre manifestó a los bomberos que había abandonado la vivienda apenas unos minutos antes del incendio, con la intención de regresar en un corto lapso. Antes de retirarse dejó encendido un caloventor eléctrico que utilizaba para calefaccionar el ambiente.
Ese detalle resultó determinante durante la investigación técnica. Los especialistas constataron además que el inmueble no contaba con conexión al servicio de gas natural, por lo que la calefacción dependía exclusivamente de equipos eléctricos, una situación frecuente en distintos sectores de la villa turística donde todavía existen viviendas sin acceso a la red.
Finalizadas las tareas de extinción, personal especializado realizó las pericias correspondientes para determinar el origen del fuego. El informe elaborado por Bomberos concluyó que el incendio fue de carácter accidental y que se inició como consecuencia de una contingencia eléctrica generada por el caloventor que permanecía en funcionamiento al momento del hecho.
La ausencia de moradores dentro de la vivienda evitó que el episodio tuviera consecuencias mucho más graves. Al momento de iniciarse el incendio no había personas en el interior del inmueble, circunstancia que permitió que el hecho terminara únicamente con pérdidas materiales.
El operativo demandó además la intervención de otras instituciones. Efectivos de la Comisaría Segunda colaboraron con el resguardo del perímetro y las actuaciones judiciales de rigor, mientras que personal de la Municipalidad de El Calafate implementó un corte preventivo del tránsito para facilitar el trabajo de los equipos de emergencia y garantizar la seguridad de quienes circulaban por la zona. También acudieron operarios de Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE), quienes realizaron verificaciones preventivas sobre el suministro eléctrico.
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