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Un procedimiento nocturno dentro de uno de los escenarios naturales más emblemáticos de la Patagonia volvió a poner sobre la mesa una problemática recurrente: la pesca furtiva en áreas protegidas. En la noche del sábado, siete personas fueron sorprendidas realizando capturas ilegales en el sector de Lago Roca, dentro del Parque Nacional Los Glaciares, en un operativo que terminó con el secuestro de 56 piezas y la intervención de autoridades ambientales y policiales.
Según pudo saber La Opinión Austral, el hecho ocurrió alrededor de las 23:30, un horario poco habitual para la presencia de personas realizando actividades en esa zona del parque. Guardaparques que regresaban desde la Seccional Bandera advirtieron luces en la cabecera del lago, una señal que encendió la alerta. En un entorno donde los movimientos están regulados y la actividad nocturna es excepcional, esa situación fue interpretada como indicio de una posible infracción, por lo que se solicitó de inmediato apoyo policial.
El portal de noticias Ahora Calafate indicó que efectivos de la División de Operaciones Rurales de la Policía de Santa Cruz con base en la villa turística acudieron al lugar y, en conjunto con el personal de Parques Nacionales, llevaron adelante el procedimiento. Allí constataron la presencia de siete personas que estaban pescando de manera furtiva, utilizando latas como método de captura, una modalidad prohibida por la normativa vigente. Además de la técnica empleada, el hecho de retener los ejemplares capturados configuró una infracción de mayor gravedad, teniendo en cuenta que en ese sector la pesca es exclusivamente con devolución obligatoria.
Lago Roca es un ambiente especialmente sensible dentro del Parque Nacional Los Glaciares. La regulación establece que solo se permite la pesca con señuelos, utilizando un único anzuelo simple sin rebaba, justamente para minimizar el daño a los peces y facilitar su devolución al agua. Este esquema responde a criterios de conservación que buscan sostener el equilibrio del ecosistema y garantizar que la actividad recreativa no comprometa las poblaciones ictícolas a largo plazo.
El secuestro de 56 piezas refleja no solo el volumen de la infracción, sino también el impacto que puede tener este tipo de prácticas cuando se realizan fuera de control. Durante el procedimiento también se incautaron los elementos de pesca utilizados, y se labraron las actas correspondientes. Las actuaciones administrativas derivarán en multas que deberá establecer la intendencia del Parque Nacional Los Glaciares, conforme a la normativa que regula este tipo de infracciones.
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