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Un enorme témpano de hielo se dio vuelta frente al glaciar Perito Moreno y dejó al descubierto una superficie oscura que habitualmente permanece bajo el agua. El fenómeno fue registrado por Micaela, guía de turismo del Parque Nacional Los Glaciares, durante una navegación por el Brazo Rico.
El bloque se desprendió, perdió estabilidad y comenzó a girar sobre las aguas del Lago Argentino. Al cambiar de posición, mostró una cara muy diferente a la superficie azul claro, casi translúcida, que suele asociarse con los icebergs patagónicos.
Según explican los expertos, la tonalidad oscura puede estar asociadas al llamado hielo basal, formado en la zona donde el glaciar interactúa con el terreno. No se trata de “hielo negro”, ni se puede afirmar que tenga millones de años, pero sí de material que guarda parte de la historia del movimiento del glaciar.
“Este es el mejor de mis intentos hasta ahora para que nuestras pantallas se conviertan en un puente. No solo mirar un objeto, sino participar en esta experiencia”, expresó Micaela al compartir el registro a través de sus redes sociales.
“Este azul no se mira, se habita. Es un silencio visual donde el agua corre y llueve en un roce constante, logrando que los sentidos traspasen la pantalla hasta que el frío se vuelve piel”, agregó la guía.
La escena reúne, en pocos segundos, hielo, agua, movimiento y sonido. También recuerda que el paisaje del Parque Nacional Los Glaciares no es estático: los enormes bloques cambian, se desprenden y revelan, al girar, partes de su historia que permanecían ocultas bajo la superficie.
“La imagen es solo un mapa, pero es nuestra memoria la que recorre el camino, rescatando las sensaciones que dábamos por perdidas”, concluyó Micaela.
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