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En uno de los puntos más transitados y fotografiados por turistas y vecinos de El Calafate, un vehículo fuera de control protagonizó una peligrosa maniobra que estuvo a centímetros de derivar en una tragedia mayor. El hecho, teñido por el exceso de alcohol y momentos de alta tensión con la fuerza de seguridad, volvió a poner en primer plano los riesgos de la conducción imprudente en las arterias urbanas de la provincia.

El episodio se registró en las primeras horas de este viernes sobre la avenida costanera de la villa turística, justo a la altura del icónico cartel de letras gigantes que identifica a la ciudad de El Calafate. Por ese sector circulaba una camioneta Ford EcoSport ocupada por un hombre y una mujer. Por causas que son materia de peritaje, pero con un claro marco de imprudencia, el conductor perdió el dominio del rodado, mordió el margen de la vía y terminó realizando un sobrepaso involuntario sobre la contención metálica, quedando la carrocería del coche literalmente montada sobre el guardarraíl del paseo marítimo.

Alertados por los vecinos y transeúntes que escucharon el violento estruendo del impacto, efectivos de la comisaría local se desplazaron de inmediato hacia el lugar. Según confirmaron fuentes del caso al portal Señal Calafate, la pareja presentaba signos evidentes de encontrarse en estado de ebriedad al momento de la colisión. Ante este panorama, se requirió la urgente presencia de una ambulancia del Hospital SAMIC para brindar las primeras atenciones médicas al automovilista, quien presentaba diversos golpes producto del latigazo cervical y la desaceleración del choque. Tras ser derivado al nosocomio regional, los profesionales de la salud constataron que afortunadamente se trataba de lesiones de carácter leve.

Sin embargo, la emergencia médica fue solo una parte del agitado procedimiento. Mientras los sanitarios asistían al herido, la mujer que viajaba en el asiento del acompañante desató un verdadero escándalo en la vía pública. Lejos de guardar la calma o colaborar con el trabajo de los uniformados, la transeúnte reaccionó de manera sumamente violenta, e increpó y agredió verbalmente a los efectivos policiales que intentaban ordenar la escena del accidente. Debido al cuadro de alteración y a la abierta contravención por resistencia a la autoridad, los agentes procedieron a su inmediata aprehensión y traslado a la seccional policial, donde permaneció alojada durante varias horas hasta recuperar la libertad por orden de la sede judicial.

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