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La investigación por el violento robo ocurrido durante la madrugada de Año Nuevo en El Calafate, que terminó con la muerte de Pablo Rufino, dio en las últimas horas un giro decisivo. Este sábado por la mañana se entregó de manera voluntaria el segundo sospechoso del hecho, mientras que allanamientos realizados por la Policía permitieron secuestrar elementos de alto valor probatorio, entre ellos prendas con manchas hemáticas que podrían resultar determinantes para el avance de la causa.
El hombre que se presentó ante las autoridades fue identificado como Martín Vallejo, quien acudió por sus propios medios a la Comisaría Primera de la localidad y quedó inmediatamente detenido, a disposición de la Justicia. Vallejo era intensamente buscado desde el mismo 1° de enero, cuando se produjo el asalto que conmocionó a la villa turística en pleno inicio de la temporada alta. Su entrega se produjo apenas un día después de que la Policía lograra detener a su presunto cómplice y familiar, de apellido Torrente, en el marco de un procedimiento que incluyó allanamientos y el secuestro de distintos elementos vinculados al hecho.
De acuerdo con la investigación judicial, dos delincuentes ingresaron al domicilio de Pablo Rufino con fines de robo. Durante el asalto, la víctima fue amenazada con un arma de fuego y golpeada, lo que derivó en un violento forcejeo dentro de la vivienda. Según el resultado de la autopsia, Rufino murió como consecuencia de un infarto agudo de miocardio, desencadenado por el estrés extremo y la violencia sufrida durante el ataque. Si bien la causa médica del fallecimiento fue natural, los investigadores consideran que existe una relación directa entre el accionar de los asaltantes y el desenlace fatal.
La entrega de Vallejo no sorprendió del todo a los investigadores. Según trascendió, la Policía ya contaba con datos concretos sobre su posible paradero y había intensificado las tareas de búsqueda en distintos puntos de la localidad. Ese cerco policial habría sido determinante para que el sospechoso optara por presentarse de manera voluntaria, en un intento de mejorar su situación procesal.
El avance más relevante de las últimas horas se produjo durante la tarde del sábado, cuando personal de la División de Investigaciones (DDI), por orden judicial, realizó un allanamiento en una vivienda del barrio Las Piedras, lugar donde Vallejo se habría estado ocultando antes de su entrega. El procedimiento arrojó resultados altamente positivos y permitió el secuestro de elementos considerados de gran valor probatorio para la causa.
Entre los objetos incautados se destaca un par de zapatillas que, según los investigadores, habrían sido utilizadas por Vallejo al momento del hecho. El calzado presentaba manchas hemáticas visibles, que ahora serán sometidas a peritajes y cotejadas con los rastros biológicos y huellas levantadas previamente por la División Criminalística en el interior de la vivienda de la víctima. Además, durante el mismo procedimiento, se halló calzado perteneciente a Torrente, el primer detenido, que también presentaba manchas de sangre, reforzando la hipótesis de la participación directa de ambos sospechosos en el asalto.
En paralelo, se confirmó que Vallejo se había refugiado en un domicilio ubicado sobre calle Río Gallegos al 100, desde donde finalmente decidió presentarse ante la Policía. Todos los elementos secuestrados fueron puestos a disposición del juzgado interviniente y serán analizados en las próximas horas, en una etapa clave de la investigación.
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