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En agosto del año pasado, se registró la muerte de un conocido vecino de El Calafate que derivó en una investigación judicial debido a las circunstancias en las que se había producido el fallecimiento.
El caso tuvo diversas opiniones y cambios de carátula ya que, en un primer momento se había señalado a un joven como el autor de una golpiza contra el vecino que terminó con una internación y la certificación de la muerte horas después.
Se trata de la muerte de Antonio Rueda, un vecino de 45 años de edad que había sido golpeado, aparentemente, por su orientación sexual, por un joven llamado Jeremías Vera Oro con el que había compartido una noche de bebidas alcohólicas en el barrio Las Piedras de El Calafate.
Tal como lo informó La Opinión Austral, Oro había sido detenido pero a las horas había sido liberado. Una vez que se supo del fallecimiento de Rueda en el SAMIC, el Juzgado de Instrucción a cargo de Carlos Narvarte decidió ordenar nuevamente la detención del joven con la carátula previsoria de “homicidio simple“.
En diciembre del año pasado hubo novedades en la carátula ya que se cambió a “homicidio agravado por odio“. Es que, para el Poder Judicial había pruebas que Oro había atacado a Rueda por su orientación sexual. Apareció un testimonio que marcaba que el joven había dicho: “te voy a matar, p… de m…“.
Ahora, en las últimas horas hubo novedades porque la causa había sido elevada a juicio y debía intervenir la Cámara Oral Criminal de Río Gallegos. El tribunal deliberó y dispuso que, nuevamente, la carátula cambie a “lesiones graves“.
Tal como indica el Código Penal vigente, las causas con esa carátula tienen penas menores a tres años y, en consecuencia, la Justicia dispuso que Oro sea liberado y que le coloquen una tobillera electrónica.
Pero, ¿por qué decidió esto la Cámara? es que, en su fundamento, indicaron que Rueda murió por un infarto en el SAMIC, y que esto no tendría conexión directa con las lesiones que tenía en el cuerpo. De esta manera, la relación entre el ataque y la causa de fallecimiento no está probada
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