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La inmensidad de la estepa patagónica suele ser el escenario elegido por quienes buscan operar al margen de la ley, amparados por las grandes distancias y la soledad de los caminos. Sin embargo, los controles preventivos sobre las rutas nacionales continúan demostrando ser la principal barrera contra la depredación de los recursos naturales. En la jornada del miércoles, un operativo coordinado por las fuerzas de seguridad provinciales logró desbaratar una maniobra de caza furtiva sobre la traza de la Ruta Nacional N° 3, dejando como saldo a un grupo de personas demoradas y el secuestro de un vehículo con graves irregularidades legales.
El procedimiento tuvo lugar en un tramo desolado de la traza nacional, a unos 70 kilómetros al sur del paraje Tres Cerros, un punto estratégico para el control del tránsito que conecta el norte y el centro de la provincia de Santa Cruz. Allí, una rápida y articulada intervención policial permitió detectar in fraganti a un grupo de hombres que se encontraba realizando actividades de caza ilegal a la vera de la ruta, poniendo en riesgo la fauna silvestre de la región.
El despliegue operativo no fue producto de la casualidad, sino del trabajo conjunto y la presencia territorial de distintas áreas de la Policía de Santa Cruz. En el procedimiento intervinieron de manera coordinada efectivos pertenecientes a la Subjefatura de Policía, personal del Departamento de Relaciones Públicas y Comunicación Institucional, y los agentes de la División Unidad Operativa Caminera Tres Cerros, quienes tienen a su cargo la custodia constante de este corredor vial.
Al notar los movimientos sospechosos, los uniformados procedieron a interceptar a los involucrados. Tras identificar al conductor y a sus acompañantes, los agentes confirmaron que el grupo se encontraba practicando la caza sin ningún tipo de autorización, licencia ni respeto por las normativas vigentes que protegen la biodiversidad santacruceña. Inmediatamente, se labró la correspondiente acta de infracción por caza ilegal y se procedió al secuestro formal de todos los pertrechos y elementos utilizados para llevar a cabo la faena clandestina.
Pero el operativo deparaba una sorpresa más para las autoridades. Como marca el protocolo en este tipo de abordajes vehiculares en ruta, los agentes de la Caminera cursaron los datos del automóvil y de sus ocupantes a través del Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (SIFCOP). El entrecruzamiento de información arrojó una alerta roja inmediata: el dominio del rodado registraba una prohibición de circular vigente, enmarcada en una severa infracción contemplada en el Régimen Jurídico del Automotor.
Ante este panorama, que combinaba el delito ambiental con la irregularidad documental del vehículo, las autoridades dispusieron la demora preventiva de los ocupantes y la incautación del rodado, sacándolo de circulación de manera definitiva hasta que se regularice su situación ante la Justicia.
Conforme a lo que establecen las normativas vigentes para los casos de caza furtiva y para evitar que los materiales vuelvan a ser utilizados en el circuito clandestino, el procedimiento culminó con la destrucción e incineración total de los elementos secuestrados, labrándose las actuaciones de rigor que serán elevadas a las autoridades judiciales y de fauna correspondientes.
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