La violencia volvió a empañar la jornada de la Liga Sur de fútbol en El Calafate. Este domingo, tras el partido de Primera División en el que Newell’s Old Boys venció por 1 a 0 a Deportivo Esperanza, se produjeron enfrentamientos y golpes de puño entre integrantes de ambos equipos, en un nuevo episodio que genera preocupación en el ámbito deportivo local.
El encuentro correspondió al cuarto partido de la jornada y terminó con la victoria de Newell’s, gracias al gol convertido por Lucas Farfán. Sin embargo, el resultado deportivo quedó en segundo plano luego de que, una vez finalizado el partido, los cruces verbales entre jugadores derivaran en agresiones físicas.
Los incidentes involucraron a integrantes de ambos planteles y también a miembros de los cuerpos técnicos. Parte de lo ocurrido quedó registrado en videos que comenzaron a circular tras el encuentro.
Lo sucedido este domingo no sería un hecho aislado. El sábado, durante un partido de quinta división, Newell’s Old Boys y Deportivo Esperanza también habían protagonizado incidentes, lo que suma preocupación por la reiteración de episodios de violencia entre los mismos clubes.
La situación se produce, además, menos de tres semanas después de la agresión al árbitro Alberto Fernández durante el encuentro entre Deportivo Esperanza y Gendarme Amarilla, correspondiente a la primera fecha del Torneo Clausura de la Liga de Fútbol Sur, que debió ser suspendido. En aquella oportunidad, cuando Gendarme Amarilla ganaba 2 a 0, Maximiliano Ledesma, integrante del cuerpo técnico de Esperanza, agredió físicamente al árbitro, quien debió recibir atención médica en el Hospital SAMIC por lesiones en el interior de la boca. Tras el episodio, el delegado de la Liga en El Calafate, Nicolás Villagra, confirmó la recepción del informe arbitral y Ledesma fue suspendido provisoriamente.
La sucesión de estos hechos vuelve a poner en discusión el clima que atraviesa el fútbol de El Calafate y reabren el debate sobre la responsabilidad de los clubes, los jugadores, los cuerpos técnicos, los dirigentes y el público para garantizar que los partidos se desarrollen en un marco de respeto y convivencia.
Ahora resta conocer los informes oficiales sobre lo ocurrido y las posibles medidas que pueda adoptar el Tribunal de Disciplina de la Liga Sur.
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