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La majestuosidad de la Patagonia argentina atrae cada año a miles de aventureros de todo el mundo, pero la inmensidad de sus paisajes también esconde desafíos físicos que no siempre pueden preverse. Este lunes, la imponente escenografía del Parque Nacional Los Glaciares fue el telón de fondo de una dramática situación que afortunadamente no terminó en tragedia, gracias a la rápida articulación de los equipos de rescate de El Chaltén y a la innegable voluntad de un compañero de ruta.
Todo comenzó a media tarde, en uno de los circuitos más emblemáticos y transitados de la Capital Nacional del Trekking: la icónica senda que conduce a la Laguna de los Tres, a los pies del cerro Fitz Roy. Cerca de las 16:00 horas, las radios de los equipos de emergencia interrumpieron la calma de la base operativa con un aviso urgente. Una mujer se encontraba descompensada y sin posibilidades de avanzar por sus propios medios a la altura del kilómetro 7 del sendero, en pleno trayecto de regreso hacia el pueblo.
Se trataba de una turista de nacionalidad surcoreana, de apenas 25 años de edad, quien tras completar la exigente subida y comenzar el descenso, sufrió un desmayo abrupto provocado por la fatiga extrema y las condiciones propias del terreno de montaña.
Ante la gravedad del alerta, la maquinaria de emergencia se puso en marcha de inmediato. Una primera avanzada conformada por dos brigadistas partió raudamente hacia el sector indicado para establecer contacto visual, asegurar la zona y realizar las primeras evaluaciones de triaje médico. Sin embargo, la escena con la que se encontraron al llegar cerca del kilómetro 3 del circuito conmovió a los propios rescatistas: la joven había logrado avanzar un tramo considerable del agreste trayecto gracias al esfuerzo titánico de un amigo, quien, ante la desesperación, la cargó sobre su espalda durante varios kilómetros cuesta abajo.
Al interceptarlos y proceder a la revisión clínica en pleno sendero, los especialistas constataron que la turista presentaba un cuadro de dolor agudo y debilidad generalizada, lo que la inhabilitaba por completo para continuar el descenso a pie, incluso con asistencia de terceros.
Frente a este diagnóstico, se activó la segunda fase del protocolo de evacuación. Desde la base se movilizó de inmediato un grupo de apoyo técnico integrado por dos guardaparques nacionales, un brigadista adicional y un voluntario de la prestigiosa Comisión de Auxilio de El Chaltén (CAX). El equipo ingresó al circuito portando una camilla de rescate tipo Kong, una herramienta indispensable en el ámbito del socorrismo de montaña, diseñada específicamente para el transporte seguro de pacientes en senderos estrechos y terrenos irregulares.
El operativo de extracción demandó pericia y un esfuerzo físico sostenido por parte de la cuadrilla, que debió sortear desniveles y obstáculos naturales con la camilla a cuestas. Finalmente, la paciente fue trasladada con éxito hasta la cabecera de la senda. Allí, con la logística previamente coordinada, aguardaba una ambulancia perteneciente al Puesto Sanitario de El Chaltén, cuyo personal médico tomó el control de la situación para brindar la asistencia y estabilización definitiva.
El reloj marcaba las 20:30 horas cuando el operativo se dio por concluido de manera exitosa, totalizando unas cuatro horas y media de labor ininterrumpida desde la recepción del primer llamado de alerta.
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